EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

UN LIBRO, MUCHOS LIBROS por RUBÉN BALSEIRO

Hero – Carmina

Un libro, muchos libros.
Unas pocas palabras sobre un gran libro,
“Hero Carmina” de Ricardo Rubio

Leer “Hero Carmina” fue un recorrido de sensaciones, de silencios, de asombros que me obligaron a volver atrás una y otra vez para releer.
Un gran libro, donde cada imagen es justa y donde las metáforas se entrelazan para generar un clima especial y una gran metáfora, una metáfora abarcadora, ya que todo el libro puede leerse de diversas formas, o dicho de otro modo, cada lector encontrará su “héroe” en las páginas y diversificará el sentido del texto infinitamente.
Nos enfrentamos a un libro “Épico” donde el héroe recorre su camino desde el aprendizaje inicial hasta la madurez, y cada una de las partes del mismo “Partida – Gesta y Retorno”, marcan ese camino, e indefectiblemente nos sentimos reflejados en él, ya que la pregunta que aparecerá inevitablemente es ¿Quién es el Héroe?
En primera instancia es el héroe de armadura, arco flechas y espada, pero antes de serlo es el niño que se prepara para la gran aventura; afila sus espadas o aprende a manipular las piedras, luego ya formado es sombra en las batallas, acero penetrando la armadura del otro, flagelo en el fragor del combate en donde no se pregunta, se actúa, porque la aventura sólo compete al ámbito literario, la vida es una hacer y finalmente cansado, busca el regreso a su casa, al abrigo, al solaz del abrazo.
Pero volvemos a dar vuelta la página e inevitablemente nos preguntamos nuevamente ¿Quién es el héroe? Y ya no es un guerrero armado con acero, lanza y espada, todo ese armamento no es más que la coraza que día a día nos ponemos para enfrentar el mundo en el que vivimos, y entonces el héroe es el obrero, el hombre común que cada día, que a cada instante libra su batalla, contra un enemigo muchas veces más complejo o inidentificable, soy yo mismo o mi padre o mi madre, o los padres de ellos; de allí que en las palabras previas aparece esa identificación del héroe con los propios padres del autor, los que representan el trabajo, el arduo trabajo que enfrentamos para sobrellevar esta vida, la batalla que esta vida implica y en la que, queramos o no, debemos enfrentar el combate, un combate interminable hasta el último día.

Ricardo Rubio

Pero volvemos a dar vuelta la página y nos preguntamos nuevamente ¿Quién es el héroe? Y ahora es el poeta, el escritor, el artista, el que inicia la ventura de la página en blanco, el que siente que puede abordar el mundo, devorarlo, el que en el frenesí de la juventud cree poderlo todo, pero luego cansado por los años y frente a la desazón de lo no logrado, descubre los límites mismos del lenguaje y queda perplejo ante lo inconcluso.
Muchos héroes en un héroe, y a la vez un espejo en el que podemos encontrarnos, porque en última instancia esa es la vida del hombre, la que no elegimos, a la que fuimos arrojados pero que indefectiblemente debemos enfrentar.
Creo que en este libro, Ricardo, plasmaste todo tu recorrido, ese recorrido de búsqueda que caracteriza todo tu trabajo, pero un recorrido que requiere que sigas en el camino, que sigas siendo el héroe que afila sus armas, que enfoca su aguda mirada, que afina sus oídos, porque hay mucho combates por librar todavía.

Rubén Balseiro

Rubén Balseiro
6 de mayo 2018

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9 junio 2018 Posted by | RICARDO RUBIO, RUBEN BALSEIRO | , , | 3 comentarios

MARIA D’ALESSANDRO, poesía del desarraigo

Maria D’Alessandro

Maria D’Alessandro nació en San Vito Chietino (Chieti – Italia) en 1947, vive en Buenos Aires. Es Licenciada en Geografía y miembro de la Sociedad Argentina de Escritores Argentinos (S.A.D.E.). En junio de 1992 participó en el Foro Global en Río de Janeiro, por formar parte de la Asociación “Convocatoria para la Defensa Ambiental”. En 2005 obtuvo el Primer Premio en el Concurso de Literatura FEDAMO, organizado por la “Federación de Instituciones Abruzzesas en Argentina”. Desde 2007 ha creado el sitio web http://www.abruzzeses.blogspot.com para mantener y difundir dicha cultura y desde 2008; en Facebook está Foro Inmigración Abruzzesa, para ser un puente para los inmigrantes en Argentina y en otros países. En 2010 compiló las memorias de los emigrantes en el libro bilingüe “Recuerdos de Cuentos abruzzeses”  (Prefacio Goffredo Palmerini), presentado en Pescara, en el Rosadonna Festival de la excelencia femenina en Abruzzo (Patronato de la ANFE), en 2013, con “Relatos en la memoria de los inmigrantes de Abruzzo” (2ª Edición de Memorias de …) En 2014, el Premio ‘Dean Martin’ en Montesilvano (PE) por ‘ser promotor infatigable de la identidad de Abruzzo en Argentina’ y el Premio Especial del Jurado Concurso Internacional de Carta de Amor en Torrevecchia Teatina. En 2015, participa en el 2 ° “Festival de Excelencia Femenina de Abruzzo”. Del 18 al 28 de mayo en el Ex Aurum de Pescara con el poema “DESARRAIGO”, exposición fotográfica “Retratos poéticos en tiempos controvertidos” con la curaduría de Massimo Pamio. En 2015 publicó un libro de poesía bilingüe “Cuando aún no sabía leer ni escribir”, con un prefacio de Vito Moretti (2ª edición, ampliado y corregido en agosto de 2016) y el título biográfico ‘Peto, mi amigo’; y comienza a publicar en la revista internacional Animamediatica. En 2016 participó en el evento ‘Laboratorio Ideas sobre Migración’ en el Instituto de Cultura Italiano Buenos Aires, presentado por Maria Mazza, Directora de Cultura de la Embajada de Italia en Argentina. En 2015 y 2017, fue poeta invitado al evento ‘Día del Emigrante Italiano’ en el Senado argentino. En proceso de publicación, el título bilingüe: ‘Narrativa de un inmigrante’, Testimonios Cloridoro Del Gesso. El 12 de noviembre de 2017, el Presidente del Consejo Regional de Abruzzesi en el Mundo -C.R.A.M- Dr. Donato Di Matteo le otorgó “Il Guerriero di Capestrano” por ser “un poeta considerado excelente entre los Abruzzeses en el mundo”, en Rosario, el día de clausura de la reunión anual de dicho Consejo. Es Coordinadora del Foro de Inmigración Abruzzesa.

LAS POESÍAS / LE POESIE
(Español / Italiano)

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NO ME OLVIDO DE TI MADRE INMIGRANTE3

No me olvido de ti madre inmigrante
me acuerdo de tu valija y tus bultos
no me olvido de ti madre inmigrante.
Me acuerdo de aquel pesado equipaje
y de tu pañuelo estrujado al partir
no me olvido de ti madre inmigrante
de mi rostro bañado en lágrimas
de la tía Angelina…
no me olvido de ti madre inmigrante.
Me acuerdo del puerto atestado de voces
ininteligibles para ti
no me olvido de ti madre inmigrante
Me acuerdo del niño abrazado a las faldas de la abuela
del cálido abrazo del tío Giuseppe
no me olvido de ti madre inmigrante.
Me acuerdo de una sirena ensordecedora
y de los afectos al partir.
¡Madre! ¡No me olvido de tu mano apretada a la mía!

3 ‘No me olvido de ti madre inmigrante’ fue presentada en el Senado de la
Nación Argentina (Buenos Aires) el 3 de junio de 2014, Día del inmigrante italiano.

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NON TI DIMENTICHERÒ MAI MADRE IMMIGRATA4

Mi ricordo della vostra valigia e dei pacchetti
di come avevi eletto ognuna delle bianche tovaglie
non ti dimenticherò mai madre immigrata.
Ricordo quel carro appesantito dai bagagli
e il tuo fazzoletto spiegazzato al partire
non ti dimenticherò mai madre immigrata
del mio viso bagnato di lacrime
della zia Angelina
non ti dimenticherò mai madre immigrata.
Ricordo il porto affollato di voci
incomprensibili per te
non ti dimenticherò mai madre immigrata
di un ragazzo aggrappato alla gonna della nonna
l’abbraccio caldo di zio Giuseppe
non ti dimenticherò mai madre immigrata.
Mi ricordo di una sirena assordante
Degli affetti alla partenza.
Non dimentico madre la tua mano stretta alla mia!

4 ‘Non ti dimenticheró mai madre immigrata’ fu presentata al Senato della
Argentina, il 3 di giugno di 2014 nel giorno dell’immigrante italiano in Argentina.

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 DESARRAIGO

Venías del mar y la montaña
de paisajes con guijarros y colinas por caminar
de situaciones difíciles.
Así desolada la pampa te alumbró
y te entregó al nuevo continente de tierras pródigas
pero vives con esa amarga nostalgia
de aquí y de allá, de allá y de aquí
porque divididos son los sentimientos del inmigrante
que te obstinas en teñir de días luminosos.

 

SRADICAMENTO

Sei venuta dal mare e dalla montagna
di un paesaggio di ghiaia e colline per camminare
in situazioni assai difficili.
Sei arrivata alla desolata pianura
al nuovo continente di terre da esplorare
ma tu vivi con uno sguardo di amara nostalgia,
qua e là, là e qui
perché i sentimenti degli immigrati sono tagliati in due,
e ostinatamente vorresti tingerli in giorni luminosi.

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PALABRAS DEL INMIGRANTE

Penoso es el diccionario del Inmigrante
Tiene palabras tristes
como olvido, lágrimas, remesas, pañuelos,
Tiene palabras dulces
como recuerdos, nostalgia, noticias, cartas.
Tiene palabras que describen una dura realidad
como desarraigo, plegarias repetidas, manos vacías
Tiene palabras de esperanza
como volver a empezar, una casa por terminar,
caricias por entregar.

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DIZIONARIO DELLIMMIGRANTE

Angosciante è il dizionario dell’immigrante
Ha parole tristi
come dimenticanza, lacrime, rimesse perdute, fazzoletti stretti stretti,
A volte, parole dolci
come ricordi, nostalgie, lettere e notizie, pacchetti troppo allacciati.
Sempre, parole che descrivono una dura realtà
come sradicamento, preghiere ripetute, carezze senza destino
Ha parole di speranza
come avviare, una casa da finire, mani sempre pronte,
un sorriso inaspetatto…

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EN LÁGRIMAS

En lágrimas, así partimos
Los abrazos que parientes y amigos nos prodigaron
entre lágrimas y con el dolor de tener que decir adiós
Los llevábamos apilados.
Acompañaban nuestro ascenso
tomadas nuestras manos una de la otra
pero a medida que la nave se alejaba, iban cayéndose
como hojas que la distancia marchitaba
como raíces que la crecida arrancó.

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IN LACRIME

In lacrime, cosí siamo partiti
Gli abbracci che parenti e amici ci hanno prodigato
Le lacrime e il dolore di dover dire addio
e che indossavamo le une sull’altro.
Accompagnando nostra ascesa
presero le mani tra noi
ma con la nave che si allontanava, cadevano
come foglie appassite…
di radici strappate dalle acque..

 

ALLÍ DEJAMOS

Allí dejamos la hermana
que en vano esperó al hermano.
La madre
que en vano esperó la vuelta del hijo.
El hijo
que en vano esperó la vuelta del padre.
El amigo
quien en la víspera murió.

 

LÌ ABBIAMO LASCIATO

Lì abbiamo lasciato la sorella
che aveva aspettato il fratello invano.
La madre
che invano attese il ritorno del minore.
Il figlio
che invano aspettò il ritorno del padre.
L’amico
che alla vigilia è morto.

 

CARTA

(Martha Candioti a la autora)

 

De tu libro “Cuando aún no sabía ni leer ni escribir” emerge una notable nostalgia surgente del poema “Cuando era un niño, tu nombre era claro de luna” para llegar a la Argentina como inmigrante, “Las vides recubren tus colinas”, “Mediterráneo”, “Los barriletes esparcen los ruegos al Señor”, este brevario que es tu libro con poesías recordatorias de pasado y del mundo de hoy que proviene solo de tus sentimientos hacia el terruño italiano y argentino del texto como una especie de continuo hallazgo sin olvidar del mundo y las criaturas que tuviste que abandonar en una oportunidad de tu vida. 

Me place saber sobre tu expresionismo, como decía el escritor Eduardo Gudiño Kieffer respecto del abandono y/o ausencia del terruño de salida como éxodo a un lugar extraño en edad muy temprana, es lo bello de evocar ese mencionado terruño. Quiero destacar la experiencia tan rica que te llevan al lugar de tu casa “Vuelves al pueblo donde naciste, entrecierras los ojos, donde unos soldados mataron y destruyeron.” Inolvidables.  “De pañuelos agitados, fuiste madre de hijos en otras tierras.”

Martha Candioti

1 mayo 2018 Posted by | MARIA D'ALESSANDRO, MARTHA CANDIOTI | , | 1 comentario

POEMAS DE NAIM FRASHËRI (1846-1900) Poesía albanesa

NAIM FRASHËRI nació en Frashër, Albania, el 25 de mayo de 1846 y falleció en Kiziltoprak, Kadiköy, Turquía, el 20 de octubre de 1900.

Sus primeros poemas fueron escritos en persa, pero luego creó varias obras en turco y en griego, pero el mayor peso de su obra está escrita en albanés. Lo influyeron obras de las literaturas persa y francesa, de esta última trafujo varias fábulas de Jean de la Fontaine; también es de su mano una traducción albanesa de la Illíada de Homero. Como articulista dedicó algunos trabajos a la didáctica y práctica islámicas. Con sus escritos ejerció influencias insoslayables sobre la literatura albanesa. El estado independiente albanés creó una orden de mérito que lleva su nombre, con la que oportunamente la Madre Teresa de Calcuta fue homenajeada.
Son algunas de sus obras, Rebaños y labranza (1886); El verdadero deseo de los albaneses (en griego, 1886); Flores estivales (1890); Karbala (1898); Historia de Skanderbeg (su obra principal, que narra la vida del héroe nacional Gjergi Kastriot Skanderbeg, intercalada con episodios imaginarios, 1898).

Poemas de Naim Frashëri
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QUIZÁS

El mundo es pequeño: quizás
tus ojos encontrarán
estos versos,
como la gacela al león en la selva.

Y sobre las letras negras
echarás una mirada triste.
Puede ser que tus ojos tiemblen sobre los versos
¿Pero los amarillentos versos temblarán bajo tus ojos?

Busto de Naim Frasheri en la Ciudad albanesa Permeti

PAPÁ

 

Una noche llegó borracho,
sentándose cerca del fuego tiró lejos
su vieja gorra, sacó
el diario del bolsillo.

Nada contó por qué había bebido.
Mamá dijo: “Vaya una a saber”.
Alguien había criticado en el diario
los versos de su hijo mayor.

En el bar repleto de ruidos y humo
le mostraron el recorte del diario,
alguien dijo: “Jodida
la poesía de tu hijo”.

A los versos de su hijo nunca nadie le prestó
un interés particular.
Esa noche fue la primera vez,
entre el espeso humo del estrecho bar.

CREDO

 

Prosternándome sobre tu suelo, Albania,
como el oráculo del templo de Dodene,
siento tu vapor rojo que me embriaga
y entonces canto.
Y si suele suceder que la canción no tiene hilación,
quiere decir que debo andar borracho
y en consecuencia
mucho más sincero.

POESÍA

 

Poesía,
¿cómo encontraste el camino hasta mí?
Mi madre no sabe muy bien el albanés,
las cartas las escribe como Aragón, sin puntos ni comas;
en su juventud mi padre navegó bajo otros cielos.
Sin embargo llegaste
caminando sobre el adoquinado de mi tranquila
ciudad de piedra;
tímidamente has golpeado la puerta de la casa de
tres pisos
en el número 16.

 

LO QUE DICE LA VELA

 

Aquí entre ustedes me levanto
y ahora arde mi llama vacilante,
para darles, algo de luz
y cambiar, en día la noche.
Así ardo y me derrito,
hasta ser consumida y apagada,
para brillar y que puedan
verse ustedes los unos a los otros,
Por ustedes voy a desaparecer,
y de mi no quedará más remanente
después de arder, que el lamento de una lágrima.

 

(Gracias, Fausto Marcelo Ávila Ávila)

 

21 abril 2018 Posted by | NAIM FRASHERI | | Deja un comentario

HÉCTOR MIGUEL ANGELI

Héctor Miguel Angeli

Poeta de acendrada voz y fino lirismo, Héctor Miguel Ángeli, nació en Buenos Aires en 1930.

 

Ejerció la docencia, fue guionista televisivo y, tras cursar estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad local, el gobierno de Italia lo becó para que perfeccionara, en Roma, sus conocimientos sobre la literatura de ese país, estadía que lo llevó, ulteriormente, a convertirse en traductor de importantes autores peninsulares. Reconocida su obra poética por la municipalidad porteña y por la Fundación Argentina para la Poesía.

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En 2005 recibió el Premio Esteban Echeverría, galardón que otorga anualmente la entidad Gente de Letras; en 2011, Primer Premio Municipal de Poesía; y el Premio Trienal de Poesía de la Academia Argentina de Letras.

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“Manchas” (1964)

Publicó los siguientes poemarios:

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Voces del primer reloj, 1948;

Los techos, 1959;

Manchas, 1964;

Las burlas, 1966;

Nueve tangos, 1974;

La giba de plata, 1977;

“Nueve Tangos”, primera versión (1974)

Para armar una mañana, 1988;

Matar a un hombre, 1991;

Frutas sobre la mesa, 2007.

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En 1999 reunió su obra poética édita hasta ese entonces en un volumen que apareció bajo el título de La gran divagación, compilación completada en 2004 con la antología Animales en verso.

En 2013 publicó la obra teatral La Paralela.

Falleció en Buenos Aires en 2018.

 

“Creo que en mi poesía hay un enfoque de la sencillez, en el sentido de que no hay cosas elaboradas, sino que se dan a partir de circunstancias casi domésticas o muy modestas y de allí surgirá lo extraordinario. Ateniéndome ahora a este concepto, nunca parto de algo demasiado ambicioso o extraordinario. Lo que me motiva o estimula siempre es algo circunstancial, cotidiano y, dada la evolución del poema, no sé si esa cosa más profunda se da. Yo no lo podría juzgar por mí mismo”. (Tamaño Oficio Nº 27)

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Es muy difícil analizar o sacar conclusiones de los propios poemas, ¿no? Es muy difícil… Pero… evidentemente hay una exaltación de la vida en estado milagroso, digamos así, por sobre la vida en estado destructivo, agónico. La cuestión es que hay una inocencia, que fue bien puntualizada, la cual, por sobre toda la sordidez, todo el horror y todo el tedio que la vida nos depara, puede ser rescatada y es siempre superior a la cosa elaborada artificialmente o por necesidad, para poder seguir soportando esas manifestaciones negativas de la vida: las locas hortalizas al lado de una librería, las frutas sobre la mesa; ésas son representaciones, metáforas o signos, más bien signos, de lo que quiero decir. Pero todo eso me ha sido dado inconscientemente y esta conversación me lo hace ver con claridad”. (Tamaño Oficio Nº 27)

 

POEMAS DE HÉCTOR MIGUEL ANGELI

 

CON LOS PIES NOS VAMOS

No quiero que me levanten los pies para morirme.
Que me alcen las manos, eso sí,
hasta la desembocadura de los astros.
Pero no quiero que me levanten los pies para morirme.
Con las manos hacemos la ternura y la nostalgia,
Con los pies nos vamos.
Y cuando me vaya,
quiero ser toda mi despedida.

Porque estoy traspasado de materia,
de materia inflamable y aleatoria
que no me deja en paz, que me persigue
y que no quiero olvidar cuando me vaya.

Las cosas están altas y en la altura se arrastran.
Todas las cosas son, se me parecen:
el sueño intestinal del ave,
la orquídea en el vientre de los muertos.
Debo irme con ellas,
transportadas por esta permanencia.
Tan grande es el dolor de nuestra marcha,
tan grande y tan amigo,
que no quiero que me levanten los pies para morirme.
Quiero ser todo el que fui cuando me vaya.

 

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SENTADO A LA MESA DEL LOBO

Sentado a la mesa del lobo
no hay fruto que me arroje al destierro.
El lobo es un prócer especial.
Cada uno de sus gestos
me abre la puerta del bosque.
Y me daría también la llave
si yo se la pidiese.
No es necesario ser bueno o ser malo
para sentarse a la mesa del lobo.
Sólo se requiere
saludar como todos los días
a nuestros propios asesinos.
Y tal vez algo más:
cavar un pozo en las colinas
para esconder nuestros amores.
Sentado a la mesa del lobo
a veces sueño que he dormido,
pero a veces me consume la dicha
de haber sido una pasión.

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JUICIO ORAL

Vamos a ver:
estás aquí, sentado en un café
y escuchas las hermosas palabras
que te dicta tu inseparable compañera,
esa Poesía que nunca sabes
si es una puta o una santa
aunque no importa mucho
porque siempre es una mujer de noble corazón.
Analicemos:
las hermosas palabras no pueden ser reemplazadas.
Esto implicaría una infamia
cuando caen sobre las fotografías del mundo.
Por ejemplo:
la cabeza cortada de un adolescente
rodando sobre el asfalto.
Sin embargo, esa palabras no sirven
para detener al esbirro
que mañana cortará otra cabeza.
Ahora bien:
la palabra es siempre una desesperada
en el crepúsculo del desierto.
Pese a sus fulgores,
no puede resolver sin la idílica sombra.
Una prueba:
¡Pobrecitos los poetas!
Quieren ser útiles, salvar las armas,
luchar por todos contra el muro del vacío,
pero la belleza siempre los traiciona.
¡Oh, sí, pobrecitos!
Última instancia:
la Poesía renace en una guarida de alucinados.
Conclusión:
se te va la vida
en lo que no dices y en lo que no haces.
Te queda, muy pequeña, la muerte.

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FRENTE AL GRAN RÍO

                                        a Silvia y José Luis, en Posadas

Oh, meditación del agua!
Oh, sitio de la altura!
Así empezaría un poema pretencioso
pero no,
es apenas la llovizna que languidece
sobre la cuidad fogosa.
Desde el alto balcón de mis amigos
el gran río
ni siquiera parece suspirar.
Sólo es una revelación del aire,
un camino brillante de cenizas.
Las nubes brotan del río
y sobre el río
piensan como nosotros pensamos,
sin tregua ni límites.
Son las nubes
de la libertad y de la tristeza
que zarpan de todos nuestros días
y nos obligan a ser mortales.
En este otoño de las despedidas
creo que nunca cometí maldad alguna.
Por eso pienso, como piensan
las nubes lejanas fugaces,
que estoy entre los fracasados.

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TÉRMINOS

Degustar no es igual a disgustar.
Según sea,
uno hincha el vientre del arzobispo
y el otro
asume la responsabilidad de la historia.

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LA VISITA

¿Quién es usted? ¿Quién es usted?
Sin duda, un intruso en mi delirio.
Le donaré tres favores:
el ámbito de guerra,
la idea original
y el prestigio de la forma.
No me diga después que no sabía.
Si se queda,
descubrirá
que el último minuto es un garfio.
¿Y el primero?
¡Ah, el primero ya pasó…
y olía a jazmines!

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EL GLOBO DE LUZ

En la trasnochada ciudad
donde cuelgan los calendarios y el enigma
una torre asombra
por un globo de luz
muy distinto a las lámparas y las estrellas.
Hay muchas ventanas iluminadas,
pero sólo una
emite esa luz macilenta de redondo piélago
que no cabe en el estallido del vino
ni en la quemadura de las frutas.
Alta como está en el éxtasis oscuro
excede los espacios de la fiesta
donde todos devoran otro año.
Si en la torre apareciera un monstruo
sería reconocido.
Ninguna deformidad sorprendería.
En cambio ese globo de luz
que nada explica y por lo tanto es libre,
ese globo de luz embellece
porque está muy lejos
y nadie lo conoce,
porque está muy oculto
¡ay! pero se puede ver.

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SEÑORA DE LOS OJOS DORMIDOS

Señora con la cabeza inclinada
y más allá con los ojos dormidos,
blanca señora,
blanca en la sombra invisible del cielo.
Señora ya demasiado niña
y demasiado anciana,
furtiva como un lirio,
tenaz como un roble.
De cerca visión,
a lo lejos música en las manos.
Señora con el cuerpo
sin tregua acostado
sobre todos los recuerdos.
Niebla en el espejo,
luz como acero en el candor de los cuartos,
elevación y ancla,
aroma…
Señora en el umbral del frío
cuando la casa del momento cierra.
Señora, madre mía,
la que muere y nace
en el regazo de las dulces tardes.

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15 abril 2018 Posted by | HECTOR MIGUEL ANGELI | 2 comentarios

DON JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA por Susana Lamaison

El Poeta Don José Martínez-Bargiela

                                                                                                                     por Susana Lamaison

 

José Martínez-Bargiela

 

El hábito de asistir juntos al Café Literario “Antonio Aliberti”, en el Café Montserrat, los viernes, y los sábados a La Luna Que, en casa de Ricardo Rubio, fue la oportunidad de conocer profundamente a Don José Martínez- Bargiela y de haber disfrutado de la lectura de sus poemas.

El hecho de haber compartido con él, y Ricardo Rubio y Carlos Kuraiem, los dos últimos encuentros literarios me autoriza particularmente a hablar del queridísimo amigo.

José estaba urgido por un afán singular esa tarde del sábado en que nos habíamos encontrado en una confitería sobre la Avenida Cabildo, para acortar los viajes que tenía hasta su casa. Quería terminar de seleccionar los últimos poemas para la que –sin saberlo entonces– sería su obra póstuma Monodiazul. Ya, el título de una antología había sido un placentero motivo de análisis, un par de sábados antes.

Miguel Brascó, Graciela Maturo, José Martínez-Bargiela y Ricardo Rubio.

José, con su presencia, honraba e iluminaba cada encuentro. Era de pocas y certeras palabras, buen oyente y excelente amigo. Asombraba la cantidad de textos que producía de una semana para la otra, y les restaba importancia a todos a pesar de que le pidiéramos con deleite la repetición de alguna lectura para disfrutarla. Es más, leía apresurado como quien quita valor a lo que está leyendo en una actitud de terminar rápido para dar lugar al siguiente lector.

Esta cuestión de ser del Norte de la ciudad, hacía que al final de cada reunión cultural regresáramos juntos en el mismo vehículo: yo hasta Belgrano y él hasta Olivos. Su compañía me resultaba grata y casi familiar. Me gustaba cuidarlo al subir o bajar, o en alguna irregularidad de la calle, y él se resistía con esa hidalguía de quien no ha admitido, por la intensidad con que ha vivido y por la actividad incesante, que los años van pasando para todos.

Otras temas nos unían y eran su condición de gallego, que me remitía a mis abuelos maternos coruñenses; su conversación rica en anécdotas de la Belle Epoque porteña, que también me evocaba los relatos de mi madre, y su vocabulario vasto y sorprendente como no he conocido otro, por lo menos hablado y presente.

Don José era un hombre de una profundidad abismal, de una laboriosidad sin límites y de una educación y corrección incomparables.

Siempre actualizado, el mundo lo inquietaba. Había conocido los rigores de la guerra y los del autoexilio y también por su amplio criterio, su prodigiosa memoria y sus numerosos años, tenía juicios de valor muy acertados con respecto a nuestro tiempo, modales, conductas y lenguajes. Tampoco le era ajeno lo político, tema en el que respetuoso de todos se definía con claridad.

El crimen de los carboneros, cuento.

Esa tarde yo pedía ayuda para terminar con mi poemario y a él lo apuraba la idea de concluir el suyo. Innegable poder del inconsciente que le diría seguramente que era nuestra última tarde. Estaba atento e inquieto, y escuchamos como siempre con el mayor cuidado cada texto. Nos cambiamos de mesa porque él sentía frío; en ese instante, nadie pensó que quizás esto significara algo.

Hay un detalle sí que no puedo soslayar. Al retirarnos, cruzamos las puertas de la Confitería La Farola de Saavedra. Eran las 19, y se escuchó fuertemente el tañido de las campanas de la Parroquia de San Isidro Labrador. En el alboroto de la conversación y debido a la prolífera producción de nuestro poeta, ignoro por qué, se me ocurrió la idea de pedirle que me escribiera para el siguiente encuentro poemas sobre campanas.

También debí atender al siguiente fallido que me impulsaba a acompañarlo como siempre hasta la parada, pero, esa vez erradamente, en el sentido contrario al suyo, al que correspondía a su casa. Era evidente que no quería separarme.

Me invadió entonces el recuerdo del film basado en la novela de Ernest Hemingway Por quién doblan las campanas. Quedé pensando en esas campanas que no dejaban de sonar, o que por lo menos lo hacían de una manera en que nunca las había escuchado.

Ya en casa, a solas, fui a los libros: tradicionalmente en las aldeas las campanas de la iglesia llamaban a misa, auguraban catástrofes, anunciaban muertes o proclamaban nacimientos.

También encontré de dónde procedía el título de la famosa novela. Se trata de la «Meditación XVII» de Devotions Upon Emergent Occasions, obra perteneciente al poeta metafísico John Donne, y que data de 1624:

 

“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la huma-nidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.”

El escultor, poemas.

No quise comprender. Las campanas lo llamaban, las campanas presagiaban su muerte, las campanas señalaban nuestro instante de despedida. Las campanas indicaban el final de nuestros encuentros, de nuestra amistad, de nuestra integridad.

Ninguno de los tres lo volvió a ver. El mensaje de texto del lunes siguiente por la tarde de Ricardo decía: “Murió José hace quince minutos.” Quedé partida como por un rayo y recordé las campanas.

Bien dice el refrán que nadie es profeta en su tierra. José trajo a Buenos Aires los nombres de las flores, de los pájaros, de los oficios de su tierra natal. Poeta de la naturaleza y del amor, del pasado y del cuestionamiento sobre el futuro, nos quedan su palabra inteligente y bella encerrada en sus numerosos libros, y su amistad sincera guardada en el corazón.

De su vasta obra, me cupo el placer de presentar su poemario Nudos de Sombra en el Centro Cultural Ribadumia, lugar que remite a un tema existencial más que poético en Don José, Galicia, que es una constante en sus textos. En su alma está afincada esa morriña que sienten todos los que por una u otra razón han debido emigrar de esa tierra meiga agraciada tan generosamente por la mano de Dios.

 

“Desguaza Galicia inédita

todos los oros cromáticos

en otoño.

Campanada sonora

de los vientos alisios

que la acosan

en la airosa riada.”

 

Hojas del palisandro, poemas.

Martínez-Bargiela era una persona de bien, un señor, en la más pura acepción de la palabra, un resabio de una sociedad extinguida de la cual las generaciones de hoy no tienen noción y que en su caso se advertía en la elegancia en el vestir, en la galanura de sus modales, en la mesura de sus comentarios.

Era difícil descubrir en este hombre moderado y discreto, que parecía querer siempre pasar inadvertido, al talentoso escritor, al incansable lector, al viajero infatigable, al experto traductor. Seguramente nadie imagina que tradujo el Manual de Instrucción del Portaaviones “Independencia”, el primero con que contó nuestra flota, alguien que como él tuvo tal manejo del lenguaje poético en lengua hispana.

Ingresar en la poesía de J. M. B. es recuperar la riqueza perdida de nuestra lengua. Decía a un tiempo con precisión y con preciosismo. La palabra en él no es un mero signo lingüístico; es un esfumino, un cincel, un diapasón de los cuales brotan las más exquisitas y conmovedoras imágenes. Sus palabras son cántaros, manantiales de los que emanan visiones, vivencias, sensaciones.

Afirmaba J. M. B.:

No todos podemos sentir,

no todos podemos amar,

no todos podemos soñar,

llorar, guardar un secreto,

confesarlo todo

sin vanagloriarnos.”

 

Yo agregaría que no todos podemos escribir como él lo hacía y manifestar lo que sentimos y soñamos y sufrimos, y que por su forma de lograrlo debería haberse vanagloriado aunque su humildad se lo impedía.

Decía Borges que lo importante es el nombre y que detrás del nombre está lo que no se nombra.

 

Por más señas y señales

digo llamarme Bargiela,

de Barxa, Barxiela, el hito…”

José Martínez-Bargiela y Jorge Luis Borges

 

Un hito en el camino de la literatura jacobea en lengua española, en este caso, poemas escritos en español pero cargados de la remembranza de una niñez de veleros transparentes y pájaros azules que volaron lejos.

Podrían seguirse sus pasos a través de este Poemario y observarse las etapas no siempre felices:

 

– los orígenes: “Nací con el Tejo verde que me dio el albur sagrado y el mágico precipicio en la inmortalidad de mi sangre

 

– la partida: “Cuando volé… mi aldea (donde nací) se tornó oscura leyenda de piedra”, “Sorprendentemente partí lento, vacío como un hurto flagrante”,” Fue arrogancia irme de mí mismo solitario”

 

– el viaje: “Salí ansioso de mi tierra, ansioso, igual a pescador de bajura”, “ Peregrino y náufrago de itinerario ignoto”

 

– la llegada: “Bodegón oscuro, Casa de Huéspedes, el favor de poder pagar

 

– las guerras: “El aplazo y los submarinos, guerra de por medio”,” “Las noticias censuradas de mis hermanos que en la guerra mueren en los partes diarios”, “anónimas muertes no enjuiciadas”, “La batalla, el puente volado sangra las cicatrices incurables de la guerra”

 

– el retorno:” Nada ni nadie retorna al mismo sitio, al cambio de sombras emigradas…”

 

– el amor: “Muero vivo y en ti renazco. Soy sólo tu mirada azul sobre una mariposa blanca. ¡Oh, amada mía, dame fiel cabida en el espejo, tu cuerpo arriba!”

 

– su poesía: “¡No hay tales conjurados! No me queman las pestañas, sólo escribo o trato”. “Entre colegas nado el riesgo. Intuyo asomar la cabeza a destiempo, el copete de algún verso estrábico me anzuela lírico”

 

– la soledad: “¿Por qué se apartan de mí, si fui lo que soy? José, de estar solo”

 

– la muerte: le habla a su corazón “Quiero morir en otoño tardío”  para concluir gloriosamente con “Déjame morir en el instante exacto”,Quiero tenerte por auténtico surtidor, sin aviso previo dejar el mundo, el aliento. Y continuar latiendo precisiones del pasado y el pluscuamperfecto del verbo amar”

 

José Martínez-Bargiela por Sciammarella.

La forma interior del lenguaje de la que hablaba Guillermo Humboldt o su naturaleza categorial que analizaba Bergson, y que tan claramente plantea Amado Alonso en sus Estudios Lingüísticos, encuentran una acabada manifestación en la terminología que emplea el autor de Nudos de Sombra. Para él las aves son oropéndolas, mirlos o ruiseñores, así como los árboles son sauces, abedules, álamos o rododendros; las flores, amapolas o violetas, y las frutas, manzanas o limones verdes.

Con la más absoluta naturalidad creaba campos semánticos y entonces el poema se poblaba de rebaños, apacentadores, ovejas, balidos, flautas, crías, berridos, sangre, y hasta aparecían los lobos. O el enjambre es miel, zumbido, abejorro, pétalo, azahar, néctar, almíbar, aguijones, alvéolos, polen.

El poeta evocaba y con ello, de algún modo, manifestaba su gusto por autores como Quevedo, Valle Inclan, Machado, Camoens, Poe, Neruda. José era de poco decir, tal vez por eso de ” Las palabras, oh las palabras, son de mucho admirar cuando andan o poco dicen… mejorarían si algo pretendieran decir y callaran”. El silencio que en él era ubicuidad, moderación, respeto y modestia se  convierte en rumor, bullicio, protesta, clamor en la medida en que volcaba sobre el papel la palabra y nos la cedía para que corroboráramos que supo conjugar acertadamente el Pluscuam-perfecto de Indicativo de AMAR, el más bello y generoso de  todos los  verbos.

Amigo, partiste en otoño tardío, La Luna se escondió y no tiene muchas fuerzas para seguir en lo alto. Tu silla vacía es una objetivización de nuestro hueco en el alma. Faltan tu presencia distinguida y serena; tu poesía hermosa y abundante; tu presencia templada y generosa. Y cuando estamos en el Café Montserrat, se hace difícil no verte, no contemplar la galanura de tu saludo a todo el mundo, no escuchar tu preocupación por avisarle a Pilar, que estabas bien y que no se preocupara.

Yo sé, José, que desde el espacio para los elegidos que ocupás, estás escribiendo para mí, un poema sobre las campanas…

Susana Lamaison

21 marzo 2018 Posted by | GRACIELA MATURO, JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA, MIGUEL BRASCO, RICARDO RUBIO, SUSANA LAMAISON | , , , , | Deja un comentario

DUERMEVELA, poemario de Carlos Vitale

(Candaya, Barcelona, España: 2017).

 

RISAS DE COCODRILO

No te engañes.
El de la foto
tan sonriente
ya era infeliz
(tú lo sabes,
bien que lo sabes).

Contémplalo ahí detrás,
público o comparsa,
borroso
incluso en primer plano.

Sonríe
aunque esté muerto.

Si le pides
que se adelante
no da sombra.

Convéncete:
sólo la sombra
no da sombra.

.

.

Deslumbramiento
azul
en sueños
ciega
luz
azul
en sueños
Cuánto
sabes
en sueños
ignorante
vigilia
.
.
Cuando
la poesía
me visitaba
en sueños
siempre
dejaba
alguna huella
muda
.
.
Sombra
de un dios
cabeza gacha
dioses abatidos
en sueños
.
.
Mariposa
nocturna
en sueños
vuelas
pena

..

¿RECUERDAS?

Quizás no recuerdes,
ni recordarás,
lo que no olvido
ni quiero olvidar.

.

.

APARICIONES

 

El mar, pintado,
y la isla
que desaparece,
no del recuerdo
sino del instante.

.

.

TIRANÍA DE LOS ESPEJOS

Todas las mujeres que he imaginado tenían tu rostro.
Todas eran tú a su manera.
También yo era tú a mi manera.

.

.

LIBÉRAME

 

Libérame del deseo.
Libérame del deseo
incumplido,
de su inútil carcoma,
de su vana miseria.

.

.

 

Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. Ha publicado Unidad de lugar (Candaya, Barcelona, 2004), Descortesía del suicida (Candaya, Barcelona, 2008), Cuaderno de l’Escala / Quadern de l’Escala (fotografías de Jaume Salvat, ilustraciones de Marc Vicens y prólogo de Carles Duarte, Vitel·la, Bellcaire d’Empordà, 2013), Fuera de casa (La Garúa, Barcelona, 2014), El poeta más crítico y otros poetas italianos (Emboscall Editorial, Barcelona, 2014) y Duermevela (Candaya, Barcelona, 2017). Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Libero De Libero, Joan Vinyoli, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Joan Vinyoli, Mario Luzi, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc. Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia. En 2015 obtuvo el VI Premio José Luis Giménez-Frontín por su contribución al acercamiento entre culturas diversas. Reside en Barcelona desde 1981.

 

 

27 febrero 2018 Posted by | CARLOS VITALE | , | Deja un comentario

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