EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

SENTIR A SÁBATO, por Carlos Cúccaro

Carlos Cúccaro

Creo que cuando leí por primera vez “El Escritor y sus Fantasmas” pude vislumbrar, como quien se asoma a un abismo, el verdadero concepto de “arte”.Yo era un adolescente sensible y triste, como sus personajes. Ya no pude dejar de leerlo, de internarme en su discurso desesperado donde debajo de todo latía el Hombre. Sabato no vacilaba en escribir sobre la perversidad, era líricamente impúdico cuando se trataba de mostrarnos nuestro “Fernando Vidal Olmos” oculto y solapado, por eso me servía para aliviar el ansia metafísica,  no con respuestas de oráculo sino, más bien, con más preguntas. Sal en las heridas para curarlas después de un dolor de siglos. Literatura sobre literatura en forma de pesadilla, dimensión real de nuestro inconsciente, que siempre aflora y nos condena.

¿Cómo no ser Castel en su túnel de incomunicación para los que hemos vivido estas décadas atroces, sin destino ni como seres individuales ni como hacedores de un proyecto de Pueblo? Personaje y autor retroalimentados por la misma sangre, la misma hiel, las mismas lágrimas. Y la búsqueda de esa Patria, de ese fantasma de Alejandra, vedado por la niebla apocalíptica y la presencia atroz de la bestia marina que vio el borracho en la Vuelta de Rocha…¿Cómo no sentir esa simbología a flor de piel y a flor de intelecto? ¿Cómo no arder con él en su hoguera de ira?

Sabato inventó y ensayó, se extravió y volvió sobre sí mismo con una pasión digna del mayor respeto, fue anarquista y surrealista tardío, filoexistencialista  y nihilista, quemó sus primeras novelas y buscó en la ciencia el consuelo de un mundo platónico y perfecto que lo desilusionó en su propia perfección y en un par de imperfecciones más concretas que se llamaron Hiroshima y Nagasaki…

En 1948 dejó su trabajo científico para dedicarse a la literatura. Llegó a vivir aislado en un rancho del interior por no dejar de lado sus ideas. A partir de “Hombres y Engranajes”, elaboró una obra literaria insustituíble y capital, profundamente argentina en su paráfrasis de tragedia y desencuentro, habló como nadie de la soledad y del idealismo, del desencanto que es más desencanto en la gran ciudad indiferente y vana. Muchos fuimos el “Querido y Remoto Muchacho” como “pájaros sin luz” (al decir del un poeta del tango) que buscábamos una profesión de fe en medio de tanta incertidumbre y, si algo aprendimos, es que la certeza no existe más que para los imbéciles y que toda construcción se asienta sobre la duda porque –si no- es inhumana como la mentira.

Me dolió su muerte, como me dolió la pigmea actitud de algunos que consiste en recordar ante todo su “relación” con la dictadura reducida a una foto y  par de equívocas manifestaciones de apoyo de las que abjuró bien pronto. Como si “La cría del Proceso” hubiese sido Sabato y no los Macri, los Magnetto, los Duhalde y tantos otros que siguen siendo tratados de “caballeros” por los incautos. Sabato fue grande a pesar de sus desaciertos porque, la mayoría de las veces, a las conclusiones profundas se llega a través de las grandes contradicciones.

No fueron sus errores subsanables con el hipócrita “caramba” borgeseano. Sus errores, pasionales como sus convicciones permanentes, terminaron por moldearlo (tal vez en éste su último estadio de “La Resistencia” escrito en los 90, en el tiempo más oscuro de la Argentina): un viejo científico desencantado devenido en poeta, seudo filósofo  y pintor…marmóreo, ácido, tierno y feroz al mismo tiempo, que esperaba impaciente que los fantasmas dejaran de atormentarlo.

Así fue este “escritor de ficciones” como le gustaba definirse, un hombre que a través de su arte fue testigo de su tiempo, que en sus novelas y en la lucidez filípica de sus ensayos y artículos contribuyó a este gran ser colectivo que estamos tratando constantemente de delinear como argentinos y como humanos.

Carlos Cúccaro

Anuncios

2 mayo 2011 - Posted by | CARLOS CUCCARO, ERNESTO SABATO | , , ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: