EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

Homenaje de Graciela Maturo a Oscar Portela

  A OSCAR PORTELA EN SU MORADA ÚLTIMA
                                 Alza la muerte dulcemente las palmeras
                                                                    radiosas de la vida.
                                                                             Oscar Portela
    Amigo que eres árbol, que eres príncipe,
    alma que ahora vives en la sombra
    de una región  desconocida:
    Qué brazo te rodea
    qué lenguaje te alcanza.
    Míseros de nosotros
    caídos entre húmedos ramajes
    en busca de  tus huellas, los senderos
    de bosque,
    la palabra  sagrada que   nos legaste.
                        Es tanta la oscuridad, la furia, el ruido
                       la astucia cruel de los sagaces
    Solo quisiera llegar a vos desde la música
    rodearte
    con un torzal ardiente y un silencio
    de oro.
    derramar un perfume sobre  tu pecho
    para curar tu herida,
    tu soledad de mártir desterrado.
                        Perdón por tanta vergüenza y deshonor
                        perdón  por la obscenidad del mundo.

    Descansa ahora en la morada de los ángeles

    donde el viento voraz
    ya no sucede.
Graciela Maturo
Graciela Maturo

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El poe­ta Oscar Portela naciera en la ciudad de Loreto, el 13 de mayo de 1950, era conside­rado en vida como una de las más importantes perso­nalidades de la poesía y del pensamiento, tanto argenti­no como latinoamericano, falleció el 25 de enero de 2014.

Oscar Portela

Oscar Portela

Breve noticia de Portela

 

Poesía: “Senderos en el Bosque”, Torres Agüero Editor. “Los Nuevos Asilos”, Botella al Mar, Buenos Aires. “Recepciones Diurnas, Celebraciones Nocturnas”, Crisol, Corrientes. “Auto de Fe”, Municipalidad de Corrientes. “Había unavez”, Botella al Mar, Buenos Aires. “Memorial de Corrientes “, Editorial Tiempo, Corrientes. “Estuario”, Publicado por la Comisión del Cuarto Centenario de Corrientes. “Golpe de Gracia”, Marymar Ediciones, Buenos Aires. “Selección Poética” —Selection Poetics—. (Edición bilingüe). Ediciones del Correo Latino, Buenos Aires. “La Memoria de Láquesis” y “Fresas Salvajes”, Editorial Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), —primera edición—. Dunken, Buenos Aires, —segunda edición—. “El Maldito Asombroso”, declarado de Interés Legislativo y Senatorial. Editorial Tiempo.

Ensayos: “Nietzsche, sonámbulo del día”. Editorial Tiempo. Con el agregado de “Nietzsche Hoy”. Corrientes, abril de 1997. “Luisa Mercedes Levinson o Las potencias del mito”. “Abaddón o El apocalipsis según Sábato”. Opúsculos: “La designificación de América y la imposible saga del redescubrimiento”. “Las nuevas miserias de la filosofía”. “Otralectura de la Berenice de Poe”. “Kafka en Senegal”. “Lospremios: La exclusión y el poder de los incluidos”. “Poéticamente reside el hombre”. Publicaciones en conjunto: “Carnaval del fuego y el agua”, VI Congreso del Carnaval de Cádiz, Fundación Gaditana del Carnaval, Excelentísimo Ayuntamiento de Cádiz. 1992. “Nietzsche Sonámbulo del Día”, Filosofía en Actas, Fundación Origen, Editorial Catálogos, Buenos Aires.

Antologías poéticas: Ediciones Testigo, Plaquette Nro. 13, Buenos Aires, 1975. Antología Feria Regional del Libro, Ediciones Río de los Pájaros (Alvear, Corrientes) 1988. Antología de la Nueva Poesía Argentina, Colección Ambigua Selva, Editores Cuatro S.R.L.) Buenos Aires. Corrientes – Poesía, De La Vega, Fondo Editorial SADE, Seccional Corrientes. Doce Poetas Argentinos Contemporáneos, Ediciones Eleusis, Buenos Aires, 1991. Hora de Poesía nº 18: Tendencias y poetas argentinos actuales, Lentini Editor, (Barcelona – España). Poemas a la madre, Editorial Sudamericana, Buenos Aires. Poemas al padre, Editorial Torres Agüero, Buenos Aires. 70 poetas argentinos, (1970-94), Ediciones Plus Ultra, Buenos Aires, 1994. Antología de la poesía argentina, Editorial Fausto, Buenos Aires, 1979. Cantos Australes, Poesía Argentina, —1940-80—, Monte Ávila Editores Latinoamericana (Caracas, Venezuela), 1995. Antología de la poesía correntina, Editorial EMECE, Buenos Aires. Manual de literatura correntina, Ediciones Noé, Buenos Aires, 1983. Hojas de Sudestada, (La Plata), 1993. Poetas en Botella Mar, Antología 1946—1996, Editorial Botella al Mar. Mirador de Poesía Nro. 5, Editorial Tiempo, Corrientes, mayo de 1997.

Fue Director del Departamento de Letras de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia. Asesor de Cultura de la Dirección Municipal de Cultura. Asesor de Cultura de la Presidencia de la Honorable Cámara de Diputados. Delegado del Fondo Nacional de las Artes en la Provincia de Corrientes. Privados: Presidente “Circulo Literario Correntino” – 1968. Presidente del Cine Club Corrientes – 1969-70. Director Taller Literario de la Revista Literaria “Signos”- 1970. Director Fundador Revista Literaria “Signos” (6 números) 1972-73. Director Fundador del Semanario Acción Federal y del Semanario “La Noticia”. Director Fundador de la Revista Tiempo, 1976- 1979. Director Fundador de la Revista y el Semanario Diagnóstico, 1994-95. Otras actividades: Asesor Cultural del “Jockey Club Corrientes” durante la presidencia del Dr. Fernando Díaz Ulloque. Vocal II de la Sociedad Argentina de Escritores durante la presidencia del Dr. Florencio Escardó. Vocal II de la Sociedad Argentina de Escritores durante la Presidencia del Dr. Gilberto Molina por segundo período. Presidente de la SADE Seccional Corrientes durante 1986. Director de la Colección de Obras Poéticas publicadas por la Municipalidad durante la gestión del Dr. Ricardo Leconte, la cual incluye obras de Carlos Gordiola Niella, David Martínez, Francisco Madariaga (primer recopilación de la obra total de este autor cuya edición prologó).

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28 abril 2016 Posted by | GRACIELA MATURO, OSCAR PORTELA | , | Deja un comentario

EL PERSONAJE: El autor en el exilio, por Jorge Bach

Jorge Bach

Jorge Bach

Algunos críticos suelen observar como novedad, en algunos escritores, un sentimiento de extrañeza, de lejanía respecto del mundo. Así, por ejemplo, María Zambrano habla de su Cuba natal siendo Andaluza. Dichos que se asemejan a las palabras ya dichas por Gertrude Stein: Esto es porqué los escritores tienen que tener dos países, aquel al que pertenecen y aquel en el que viven realmente. El segundo es romántico, está separado de ellos mismos, no es real pero realmente está ahí. (…) mi generación la generación del fin del siglo diecinueve tuvo así a Francia… el otro país que necesitas para ser libre es el otro país no el país al que realmente perteneces… La nación estadunidense es ahora casi victoriana, (…) ella es un rico y dulce hogar pero no es un lugar de trabajo. La casa de tus padres nunca es un lugar de trabajo es un bonito lugar para crecer (Gertrude Stein’s America) .
Herman Hesse, por su parte, crea el personaje Emile Sinclair que lo exime de ser parte de la necedad de la Alemania de la Primera Guerra Mundial: Desde mi juventud tengo la costumbre de desaparecer de vez en cuando y para refrescarme zambullirme en otros mundos (…) y cuando por fin regresaba siempre suponía un placer para mí escuchar las opiniones de los llamados sabios sobre mí y mis estados de ausencia o letargo. Mientras que yo no hacía otra cosa que seguir los impulsos de mi naturaleza. (…) Al cabo de dos o tres años de guerra, la actualidad había perdido mucho encanto para mí, por lo que me retiré para respirar otros aires. Abandoné por el camino habitual el plano en que vivimos y me establecí como invitado en otros planos. Estuve durante un tiempo en remotos pasados, recorrí ávidamente pueblos y épocas, contemplé los acostumbrados pactos, crucifixiones, progresos y mejoras de la tierra y después me guarecí durante una temporada en el cosmos.  John Ronald Reuel Tolkien, es el creador de uno de los mundos más fascinantes y complejos en el ámbito literario, ¿como forma de evasión? ¿por el simple placer de hacerlo? ¿porque algo más se lo requería? Lo cierto es que en la tumba donde descansa junto a su esposa, la lápida presenta los nombres de Beren y Lúthien, dos personajes del Silmarillion que protagonizan un amor entre seres de diferente naturaleza. Jorge Luis Borges es el habitante de los múltiples y diversos mundos que le permitió ingeniar su creatividad y su visión crítica de la realidad. El escritor argentino dijo: Al otro Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. (…) Años atrás yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
Cada uno de estos autores, no solo es extranjero del mundo, sino que es extranjero de sí, es el ser capaz de conciliar el encuentro con el yo que lo conducirá por el camino de la creación. Y no es que adolezcan de múltiples personalidades. Recuerdo El otro de Borges, Demian de Herman Hesse, Los hijos de Húrin  de Tolkien. Quiero decir, que el escritor es el yo que posee la ductilidad para comprender y ocupar el lugar del otro sin ser el otro.

La biblioteca Borges

La biblioteca Borges

Mijail Bajtín menciona tres casos, para él generalizadores, de la actitud del autor frente a la creación del personaje. La primera se refiere al hecho de que el personaje se apropia del autor y el riesgo evidente es que  este no puede dejar de vivenciar los sucesos de la vida del personaje internamente. La segunda, el autor se posesiona de su personaje, entonces se convierte en un personaje sin fuerza, inconcluso. Finalmente, el personaje es su propio autor, entonces el personaje es autosuficiente y concluido de una manera total . Desde el punto de vista teórico los dichos de Bajtín son correctos, sin embargo, en ningún momento logra definir el proceso seguido por el autor para alcanzar la realización del personaje en términos prácticos, qué hechos definirán la existencia o la inexistencia del mismo. Prefiero pensar que los innumerables sentimientos, de resignación, impotencia, nostalgia, amor, tristeza, etc., que vive el autor frente a situaciones vitales, lo conducen a descubrir la posibles facetas y actitudes de los actantes que participan de la acción. Entonces sucede lo esperado: la ficción se tensa y el mundo ingeniado desde la visión del autor, la existencia o inexistencia de los posibles otros emergen de su conocimiento del mundo; esto no implica la división del yo, sino de la posibilidad de migrar al otro y de hacerse parte de su experiencia existencial. Este hecho permitió a Tolkien trabajar el tema de la negación de Aragorn a reconocerse como rey de Gondor; él porta en su sangre la vergonzosa actitud de Isildur que  puso en vilo la existencia de la Tierra Media. En Borges, la actitud del impostor que, presa de su cobardía y desprecio hacia sus acciones pasadas, migra y toma el nombre del que asesinó. Adolfo Bioy Casares descubre el precio de la mediocridad de Oribe en El perjurio de la nieve. Marco Denevi nos descubre las represiones y el extraño sentido de justicia que asolan el mundo de Leonides Arrufat. Los personajes de Haruki Murakami y de tantos otros autores que harían inacabable la mención de cada caso.  Y no hablamos de otra cosa que de la capacidad de migrar, de la capacidad de abandonar el yo para sentirse el otro o parte o el sentimiento del otro.
¿Son importantes los estereotipos para el escritor? Sí, cuando pueden llenarse de características propias que lo alejan, en apariencia, del modelo. ¿Es esto imposible? Todo lo contrario. Es parte del autor la posibilidad de crear mundos, de dotarlo de individuos, de personalidades, de ambientes, de contextos apropiados a la acción, verosímiles. Verosímiles porque el lector jamás quiere que el personaje sea real y desde este punto de vista, descubrimos que el escritor es un ser que tiene la capacidad de migrar, incluso, hacia los intereses, gustos, preferencias, del lector que existe o que existirá.
Llevados a pensar si este destierro, que incluso puede ser físico, del escritor responde a un tiempo de su carrera, de su formación, de su realidad de vida; prefiero pensar que no. Tiene que ver con su forma de relacionarse con el mundo, de sentirlo. Cabe preguntarse si el exilio de Cortázar es producto de su relación con el peronismo o si este exilio existió desde siempre. En Casa tomada, los personajes, sensibles a la realidad, son conscientes de que en algún momento deberán abandonar la casa y lo asumen, no luchan porque el exilio existía en ellos como acto desde antes de entregar la última habitación. Es inevitable el duelo, el sentimiento de impotencia, el dolor. Aún cuando el escritor migre físicamente al sitio que lo contendrá en un momento de su vida, ese exilio existió en él desde siempre y no existirá lugar que lo contenga porque es destierro es a-físico, atemporal; es intelectual, psicológico, moral. Su destierro es del mundo para el mundo.

Creación de mundos de ficción

Creación de mundos de ficción

Por su parte, el exilio de Borges es intelectual, no es físico. Como sus personajes, pareció existir en una Argentina posible con individuos dotados de otros conocimientos, de otra realidad política, más civilizada, menos prejuiciosa (tanto es así que, vox demagogiae, Borges fue escritor para una aristocracia, para una elite, no fue un escritor popular), menos dominada por los prejuicios  religiosos. Borges escandalizó con Las tres versiones de Judas, con sus dichos políticos, con su postura social, con su ironía y su sinceridad. Borges se relacionó con una de las posibles argentinas futuras o coexistentes porque, siguiendo el juego de El jardín de los senderos que se bifurcan, es posible creer que existe otra Argentina que se sustenta por otras decisiones. Borges es un habitante del pasado exiliado en una nación futura que lo admira. Aunque fue un escritor reconocido por el mundo civilizado que le impidió acceder al Nóbel a causa de su existencia en el pasado. Jorge  Luis Borges reconoció: el acto estético es misterioso y probablemente sea ajeno a circunstancias históricas. Yo, por ejemplo, no sé si correspondo a esta época, ni siquiera sé a la época que correspondía cuando era joven.
Sin esta posibilidad de sentirse ajeno, desarraigado, exiliado, no se puede concebir la crítica de la realidad, la creación artística, la existencia de mundos posibles. Tres personajes: el Quijote, Hamlet, Bilbo Bolsón. El Quijote es un personaje desencajado en la España Barroca. Su problema no es la locura; el problema es que le mintieron. España dice vivir, sustentar ciertos valores que forman parte de la novela de caballería, del Medioevo pero que, en realidad, ya ha olvidado e incluso se ha burlado de ellos. La identidad española que conoció el Quijote, ya no existe. O, se preguntará Cervantes, ¿esos valores no formaron parte de la hipocresía española?
¿No es Hamlet el que descubre, mostrándose enajenado, convertido en personaje del personaje, la verdad a partir de la ficción? ¿No es Bilbo Bolsón el personaje que espera encontrarse con el  que siempre fue a pesar de los prejuicios de los habitantes de la comarca? ¿No es el hobbit la representación del hombre medio inglés? ¿No prefiere este hombre inglés permanecer en el anonimato y disfrutar de los placeres sencillos de la vida, aunque puesto a prueba es capaz de hazañas impensadas?
No es posible criticar, observar y menos crear para quien está inmerso en el mundo. Sí lo es para quien se siente extranjero en su tierra, su sociedad, su familia, su mundo. Porque el lugar físico preferido se encuentra; pero,  los espacios que pretende el espíritu, jamás se conquistan; y, si esto sucede, desaparece el autor.

       Jorge Bach

23 abril 2016 Posted by | JORGE BACH | | Deja un comentario

TRADUCIENDO POESÍA DESDE IDIOMAS DISTANTES, por Ricardo Rubio

 

“Los escritores hacen la literatura nacional y los traductores hacen la literatura universal”.
José Saramago

 

Pese a que la norma para citar el idioma castellano es español, prefiero la palabra “castellano” para definir el lenguaje al que traduzco, decir “español” no precisa de qué lenguaje se trata pues el euskera, el gallego, el catalán, el asturiano, entre otros lenguajes vernáculos, son también idiomas españoles.

Sabemos que la traducción entre lenguas distantes ofrece más dificultades que aquellas que tienen el mismo origen. Entre lenguas romances, por ejemplo, es menos problemático el trabajo del traductor. Cuando digo lenguas romances, me refiero a las lenguas con profunda influencia del latín vulgar.

Ricardo Rubio en Safi, Marruecos

Ricardo Rubio en Safi, Marruecos

Me resulta fácil la traducción del gallego, pero no desde el Inglés. Me he dado cuenta de cómo el Inglés, con su tendencia a la reducción de palabras, sentencia más que describe, y algunas metáforas o alegorías deben ser alteradas para llevarlas de un idioma a otro con el fin de mostrar la voluntad y la intención del poeta, y ser fiel a su credo y a su sentimiento original.

Cuando el poeta anglosajón, como cualquier otro poeta de idioma distante, compone sus tropos, en la traducción al castellano nos encontramos con las dificultades propias de la ambigüedad que propone una lengua con tendencia a la síntesis. Cuando se trata de la poesía, la síntesis conduce a la sugerencia y a la alusión, una sensación que puede ser difusa. Sin embargo, el circunloquio que se practica en idiomas más descriptivos, como el árabe, las lenguas Romances o el alemán, tiende más a la exactitud de un sentimiento que a la alusión. Esto es posible porque el poeta hispanohablante, como el árabe o el alemán y el resto de las lenguas romances, se potencia con la facilidad en la construcción de tropos y la enorme cantidad de sinónimos que los caracterizan. El castellano, como descendiente del latín vulgar se ha nutrido de los sinónimos provenientes de los dialectos propios de la península ibérica y del Árabe, y aún de voces que llegaron de América luego de la conquista del Nuevo Mundo.

Pese a todo, y como claramente sabemos, la traducción de poesía, sean cuales sean los lenguajes, nunca será fácil. Muchas veces se dificulta la comprensión para quienes hablan el mismo idioma. La voluntad de traducir nos obliga a estudiar nuevas lenguas, nuevas reglas idiomáticas, y aun giros locales dados por el uso y la costumbre, es decir las expresiones idiomáticas de un tiempo y de un espacio.

La pregunta que debemos hacernos es: ¿Queremos saber qué nos dice el poeta o queremos saber qué vuelo poético tiene? Pues, es muy fácil saber qué nos dice; un poco más difícil es conocer la razón por la que dice lo que dice, a quién se lo dice y qué intención trae.

Allí es donde surge la problemática traduttore-traditore (traductor igual a traidor). ¿Qué debe traducirse? ¿Las palabras, la intención, el ambiente psicológico, la intensidad? Pues, pienso que se deben tener en cuenta los cuatro puntos lo más ajustadamente posible, porque la precisión es imposible para los textos creativos.

Como llegar ti mismo

Como llegar ti mismo (Trad. Ricardo Rubio)

Por fortuna, para los traductores de poesía, en estos tiempos, el tiempo que nos toca vivir, el uso de la coloquialidad favorece la traducción, ya que se usa el lenguaje de todos los días con muchos menos rebuscamientos de los que se usaban en el pasado, nos alejamos de la tendencia a las palabras inusuales y nos acercamos a la imagen y a la alegoría, más que a las metáforas.

Una metáfora es lo más difícil de traducir. Si una metáfora es un lugar común, tiene poco o ningún valor poético, pero si se trata de una metáfora pura y novedosa, no encontraremos el modo de mostrar su juego, solo su idea, si es que la comprendemos. Y esa idea debemos adaptarla al uso y costumbre de la lengua de destino.

Cuando la poesía no es simplemente coloquial, un lector cualquiera es también un traductor, es el traductor de las sensaciones de un poeta, debe comprenderlo, llegar a su intelecto para gozar con sus giros, con sus ideas y con la belleza de su modo de decir. Todos somos traductores cuando leemos, y cada uno de nosotros puede tener una idea distinta de la obra de turno. El Bhagavad Gita tiene nueve interpretaciones principales -afirmado por aquellos que dominaron el sánscrito-. El pequeño cuento de siete palabras del escritor hondureño Augusto Monterroso, “El dinosaurio” tiene múltiples interpretaciones, siete palabras reunidas para sugerir más que para decir. Y la poesía es, entre otras muchas cosas, un texto que sugiere las luchas de inteligencia de un poeta. Lo que hace que aun sea difícil inteligir un poema en su propio idioma.

Foro de Traducción en Safi, Marruecos (Mushim Al-Ramli [Irak] - Ricardo Rubio - Mamta Sagar [India]

Foro de Traducción en Safi, Marruecos: Mario Bojóquez (México), Mushim Al-Ramli (Irak), Ricardo Rubio (Argentina) – Mamta Sagar (India).

Por estos motivos un traductor debe luchar con las combinaciones de sentido únicas de cada lengua, con los modismos particulares del idioma y aun con la particular articulación semántica del autor de origen, con las formas lexicales practicadas en un tiempo, con la crítica de quienes no aceptan una elección de palabras y con su propio conocimiento poético, porque considero que solo un poeta puede traducir a otro poeta. En poesía siempre hay un valor más profundo de lo que un lenguaje llano puede expresar. La poesía es la ampliadora del lenguaje y del sentido, es la que expresa cosas que van más allá, incluso de disciplinas como la filosofía. La poesía es la filosofía de la filosofía. Es así como el traductor recrea sin ser el dueño de la creación sino solo un trabajador que intenta que lo único, sea dos veces, sabiendo de antemano que tamaña empresa es imposible.

En cierto modo, cuando un poeta compone su obra, traduce una sensación a palabras que puedan reproducir ese sentimiento en la mente de un ocasional lector; con un proceso parecido, el traductor es un lector que busca comprender y llevar esa sensación a otro idioma, idioma que tiene otras reglas, otras jergas, otras torsiones, de modo que muchas veces, según los tropos del lenguaje del creador, no se puede evitar la recreación.

Para evitar caer durante una traducción en la recreación total, recuerdo siempre esta pregunta: ¿Cuánto vuelo creativo puedo traer de la obra original?

15 abril 2016 Posted by | JOSE SARAMAGO, MAMTA SAGAR, MARIO BOJÓRQUEZ, MUSHIN AL-RAMLI, RICARDO RUBIO | , | 1 comentario