EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

DOCUMENTAL: LA LUNA QUE Se Cortó Con La Botella (L.L.Q.S.C.C.L.B.)

ALGUNOS INTEGRANTES HISTÓRICOS:

Fundado en 1975 por Hugo Enrique Salerno y Omar Cao.

Isabel Corina Ortiz, Ricardo Rubio, José Luis Lamela, Tito Fariña,

Raúl Pérez Arias, Daniel Rodolfo Russo, Norberto Zuliani, Rubén Pergament,

Emilse Anzoátegui,  Miguel Ángel González, Leopoldo Real de Azúa,

Andrés Utello, Daniel Battilana, Carlos Kuraiem, Jorge Bach,

Domingo De Cristófaro, Sandra Queralt, Susana Brandán,

Gladys Edich Barbosa Ehraije, Nélida Delbonis, Zoraida Laveglia,

Marcela Giacobbo, Nélida González Montaner, Vanina Guilledo,

Elvira Otero, Martina Caracotche, Ayelén Correa,

Anahí Celeste Cao, Bichicome Lat, Pedro Chappa,

Leonardo Gastón Herrmann, Luis Sánchez Berazategui, Pablo Ábalos,

Celestina Di Biasi, Alba Díaz, Tania Dos Santos,

Sandra López Jachú, Mónica Caputo, Nicolás Stazzone,

Carlos Formigo, Norberto Barleand, Jorge Luis Estrella,

Roberto Di Pasquale, José Martínez-Bargiela, Norberto Alessio,

Gabriela Antón, María Amelia Díaz, Gino Bencibenga,

Susana Lamaison, Ricardo Malfa, Silvia Marina Crespo,

Juan Carlos Molinuevo, Shaia Di Pasquale.

 

REVISTAS PUBLICADAS:

La Luna Que Se Cortó Con La Botella (1976-1996)

La Luna Que (1996-2005) (33 números)

La voz a ti debida (5 números)

Cuaderno Tuxmil (20 números)

Cuaderno Squeo Sacronte Cisandino (Homenaje a Francisco Squeo Acuña – 24 números)

Boletín Pormenores (3 números)

Suplemento cultural del diario NCO “La Luna Que” (dos números).

 

https://lalunaque.files.wordpress.com/2015/09/documental-de-la-luna-que.jpg?w=416&h=589

Hugo Enrique Salerno – Ricardo Rubio – Omar Cao

Bodega del Café Tortoni (1984)

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15 septiembre 2015 Posted by | ALBA DIAZ, ANAHI CELESTE CAO, ANDRÉS UTELLO, CARLOS FORMIGO, CARLOS KURAIEM, CELESTINA DI BIASI, CHAJA DI PASQUALE, DANIEL BATTILANA, DANIEL RODOLFO RUSSO, DOMINGO DE CRISTOFARO, ELVIRA OTERO, EMILSE ANZOATEGUI, GABRIELA ANTON, GINO BENCIVENGA, GLADYS BARBOSA, HUGO ENRIQUE SALERNO, ISABEL CORINA ORTIZ, JORGE BACH, JORGE LUIS ESTRELLA, JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA, JUAN CARLOS MOLINUEVO, LEONARDO GASTÓN HERRMANN, LUIS SANCHEZ BERAZATEGUI, MARÍA AMELIA DIAZ, MARTINA CARACOTCHE, MONICA CAPUTO, NÉLIDA GONZÁLEZ MONTANER, NELIDA DELBONIS, NORBERTO ALESSIO, NORBERTO BARLEAND, NORBERTO ZULIANI, PABLO ABALOS, PEDRO CHAPPA, RAUL PEREZ ARIAS, rICARDO mALFA, RICARDO RUBIO, ROBERTO DI PASQUALE, RUBEN PERGAMENT, SANDRA LOPEZ JACHU, SANDRA QUERALT, SILVIA MARINA CRESPO, SUSANA BRANDAN, SUSANA LAMAISON, TANIA DOS DANTOS, VANINA GUILLEDO | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

ESTÉTICA DE LA CRETINIZACIÓN, por Daniel Battilana

                            “Lo que no induce al error me impide avanzar”
                             “Un libro, si se abre mal, se lee mal”
                             Criticado por correcto no por insuficiente.

Será necesario probar que la ética es marginal.
Hay un fraude establecido: que la ética y la estética no están relacionadas. Por esto todo se diluye en la igualdad; es conveniente la igualdad engañosa de la semejanza.
Para nosotros se ajusta el término vertido por los romanos: la moralía. La moral de las costumbres, tan orgánica y descendente al detalle irregular del hábito recurrente. Tan moral el límite penetrado por el objeto antisocial, móvil y operario, sucedáneo a su esfera desvirtuada de creencia.

Daniel Battilana

Para un sujeto inmóvil, atento al reparto estético de su entorno farandular, sujeto de apremios indirectos, es un hombre servido por su indolencia. Es un acertijo humano que exige claridad textual y obediencia vocativa. Priva para éste la ética del sumidero, conoce que ignora y es ignorado por lo que supone. La costumbre no es el hábito, es el ideal del otro, ese romanticismo de intentar remendar un pañuelo de seda enhebrando una jabalina.
La doxa está superpuesta, impuesta a un valor referenciado de infinito pasado y su gloria doméstica es la posesión de lo moderno como pasaje y no como estado contemplativo de la falsa impresión de dominio que le es inherente. Preñada de muecas que empeoran el gesto, reluce múltiple la estética del deterioro, un baldío cercado de razón.
Siempre me repito, la expresión es de digesto y de poco reconocimiento global. Hago lo mismo, comienzo difícil, rehuyo los laureles que se ganan con la claridad del discurso periodístico. Argentina sustituyó, transitivamente, intelectualidad por periodismo, jornalizó el criterio.
La soledad es un enigma idéntico a un prospecto, nadie lo lee y, aunque contiene la clave de una dosificación eficaz, se lo arroja porque incomoda al frasco (cuerpo) cuando es guardado en la caja. La soledad es el gotero de ese frasco sin prospecto que es el cuerpo, un creyente lleno de certezas inconmovibles; mi propósito, es la altura ideal para comenzar la confesión de la técnica discursiva, es escribir para las impresiones, no para la comprensión; luego uno probará, más allá de la paciencia, cuán desgastadas tiene sus facultades. Suelo observar que cuando los demás parecen entender lo que digo es que me he expresado mal.
Esto ha consolado a más de una generación, en especial las plantillas académicas: investigar es resumir (si es posible de libros extranjeros) Explicar es justificar. A este mal lo llamo transductor, de principios pues reboza de obediencia cultural y de intenciones, en un país sin decisión editorial, la reflexión es un coraje cedido al pasado. Un pasado intelectual que, con los intermediarios de siempre, no sobrevivió al espanto del ideario francés y las bacanales del olvido por sustitución estética.
Hay un factor inacabado: ya no están las vanguardias francesas con sus placeres ególatras, con el ajenjo de la discordia jugando a parecer artistas, orinando sus simplezas adoradas por los realistas latinoamericanos. Pero no estamos solos (no se sabe cómo), están las editoriales digitando el flujo de sus ventas, son nuestro patrón de lectura.
Lo imposible se muestra popular y el deseo rompe el límite frontal de la idea per se. Es la forma solidaria del fracaso. Como es habitual todo parece posición ante posición. Como es habitual parto de lo incomprensible singular a lo relacional evidente. De lo retorcido secular a lo apartado inmanente. En un sistema pendular de reparto ideológico  nada queda si no es polarizable y, unívoco es distinto de final.
La turbamulta consume objetivada y pretende un estado inmanente de voluntad y deseo clarificado en las mismas fuentes en que lava sus pies el verdugo de sus ideas… La turbamulta es la democracia de lo banal conciente a lo nacional evidente; fisura estrecha, grieta al fin para un final moral sin recambio.
De un sistema aparente, que no cesa, la ambigüedad es la condición protectora. No es imperio de la voluntad social saciar la sed divina del que clama (reclamar es una forma de demora casi histórica) por ser individuo; tiene esta creencia todo el desdén del que anhela y le exige a otro le cumpla en lo cotidiano.
Nada se diferencia, el hombre es ya perpendicular a sí mismo, vive en un trance de capital y de benevolencia partidaria. Hay una creencia que lo envuelve todo que lo insufla de benevolencia simplista, de premura al momento de trabajar por la hechura de cada propósito, tiene la ansiedad que precede a las religiones.

La ética sobrevive como metafísica y la estética como cretinización.
Lo cretino hace a lo autoexplicativo. La cretinización es un estado compensador del espíritu de masas. Es una masa estérea de cómplices que se maltratan y se ufanan estructuralmente de ser humanófilos. Lo mediocre tiene ahora un nuevo mecanismo de imposición estratificada. El maltrato es evidente pues mostrarlo todo es la única equidad soberana.
El sujeto de la cretinización tiene por objetivo masificar para aturdir.

El desbaratamiento del concepto de calidad garantiza la chatura.
La resistencia deviene de una ética pausada contingente a la celérica deformidad del culto de la vigencia y su novedad. Un dios transitorio que arrebata el tiempo de sus fieles. Todos hemos nacido dentro de este templo del que nadie trama por salir…

La metafísica no es una alternativa pues la potencia no es de la misma especie que el acto, sin embargo el acto lleva su sentido por los bordes de la sensación noémica.

Todo es rito sin creencia, solaz. Por eso la fatiga de la inercia existencial, los apremios, un sinnúmero de adelantos fugitivos a los sentidos, todo expectación, delincuencia hormonal, tedio.

Lo cretino es la liturgia paranormal del desahogo.

Van Gogh

Un vacío para dos ausentes, el cuerpo de las percepciones trabaja en y para el futuro es decir para lo que no existe.
Escribo sin solución, buscarla es cambiarme el signo. En lo suscitativo confirmo las impresiones apriorísticas de esta lectura y las consecuencias residuales alborotan de júbilo mi esfuerzo.

Un buen texto es una amenaza.

La crítica es un sistema de rechazo. Finge ser la razón asistida por la razón; la anal

ogía es funcional al vértigo del incapaz. En un mundo de creencias la verdad acecha.
El síntoma de la interpretación analítica es ya complementario, tan natural parece, que se puede nombrar lo que no existe y criticarlo también.

Lo cretino se siente amenazado por lo singular.
La humildad es una tiranía , no es ego dormido ni apaciguado, el humilde es servido por un séquito de hidalgos peores que él. En cambio la sencillez no requiere de terceros que la asistan. El humilde demora a los demás, la ética es su pantomima. La humildad es una trampa que el poeta viejo tiende para que lo recuerden.

Lo primitivo es reconocible.
Afectar más o menos armoniosamente al oído con la exageración de lo simple, nos saca del terreno consciente, nos pone en el barro primitivo de la exacta ignorancia que es poesía.

La única simplicidad, la exageración.
Entre una  y otra se desarrolla la existencia de toda vanguardia. Las esencias son particulares, dominadas y egoístas. Lo creado se ajusta, hasta se acomoda a una promesa de canon. Lo Institucional sustituye al movimiento. Los grupos cultivan su propio consumo de adormidera…

No se lee poesía porque no se lee miedo.
Todo diálogo interno tiene el atributo de la penuria, de esto nadie se ufana más bien a lo que no hacen atribuyen sus logros. Una imagen y setecientas palabras después ningún reto.
El hombre de ceniza tiene su frontera que no cesa.
La cretinización arma parodias (tan esperanzadoras como la saciedad ) es un solemne convento refulgente cuyo ciclismo nos arrebata las ideas y somete en la penumbra lo fenoménico a lo idéntico explicito, abstraer es en delito impensado.
Comunidad mancomunada de cabezas al estilo de frecuentar la creencia de su poder dado por el tiempo reverenciado. Dado lo mucho para el olvido y lo poco para lo sensacional.

La ética de tratar todo por el borde y la estética de bordear todo lo posible por atajos
¿es esta escritura la parodia del ser privado de ser? ¿Impedir la plenitud y no la parodia de la plenitud inequívoca de la pluralidad de mercado?
Atajos concéntricos donde escarcha la mínima lágrima del pesar. Fatiga precoz del sustantivo alabado de secreto casi formal.
Es una parodia lo simple por esto nos hacemos distancia, reemplazamos el ardor por el pasajero incoloro de la soledad tribal, En la tribuna están lo restos que contemplan la sedición moderna de usar los ideales para empujar, y salvo los ojos que siempre son lo primero que arriba, la estética de la ética jornalera  se ahoga entre los paradigmas de la vergüenza.

                                                                                                                         Daniel Battilana 

13 mayo 2011 Posted by | DANIEL BATTILANA | , , , , | 7 comentarios