EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

OPUS TESTIMONII – Selección de poetas de este mundo en español

Opus Testimonii – 132 pag. 15×23 cm.

 

En la tercera aparición de la colección KULTRUM, se presentará en septiembre “OPUS TESTIMONII” – Selección de treinta y dos poetas de este mundo, precedida por un ensayo preliminar de Oscar de Gyldenfeldt (Arg): “Meditación sobre la relación entre poema y lenguaje”. El volumen tiene la intención de entregar una panorámica de la poesía actual, tomada de autores que desarrollan una vasta actividad cultural en distintos puntos del planeta, compartiendo la palabra poética. La Luna Que anuncia la aparición de un segundo tomo para el 2018.

“OPUS TESTIMONII” will be presented in September on the third appearance of KULTRUM collection- A selection of thirty-two world poets, preceded with a preliminary essay by Oscar de Gyldenfeldt (Argentina): “Meditation on the relationship between poem and language “.

This anthology intends to give an overview of the current poetry, taken from authors who develop a vast cultural activity in different parts of the planet, sharing the poetic word.
La Luna Que, publishing house announcing a second volume for 2018.

OPUS TESTIMONII incluye poesías de:

MIFRANI ABDELHAQ (Marruecos)
ISAAC ALONSO ARAQUE (España)
MUHSIN AL-RAMLI (Iraq)
ATEF ABDEL-AZIZ (Egipto)
JORGE OSCAR BACH (Argentina)
NICOLE BARRIÈRE (Francia)
JOHANNES BEILHARZ (Alemania)
BENGT O BJÖRKLUND (Suecia)
MARLENE DENIS VALLE (Cuba)
YOLANDA DUQUE VIDAL (Chile)
SHAIP EMERLLAHU (Macedonia)
GÁBOR GIUKICS (Hungría)
HASAN ERKEK (Turquía)
CESC FORTUNY I FABRÉ (España)
CHEN HSIU-CHEN (Taiwan)
HUSSEIN HABASCH (Kurdistán)
ALICIA ES MARTÍNEZ JUAN (España)
JETON KELMENDI (Kosovo)
ALICJA KUBERSKA (Polonia)
LEE KUEI-SHIEN (Taiwan)
KAMRAN MIR HAZAR (Hazaristán)
ALICIA MINJÁREZ RAMÍREZ (México)
JESÚS MORENO SANZ (España)
GIUSEPPE NAPOLITANO (Italia)
MAHMOUD SHARAF (Egipto)
MARY-JANE NEWTON (India)
VÍCTOR PAZ IRUSTA (Bolivia)
MARIAN RAMÉNTOL (España)
RICARDO RUBIO (Argentina)
SASHO SERAFIMOV (Bulgaria)
ANDRÉS UTELLO (Argentina)
CARLOS VITALE (Argentina)

AZ (DBA)

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15 agosto 2017 Posted by | ALICIA ES MARTÍNEZ JUAN, ALICIA FERNANDEZ RAMIREZ, ALICJA KUBERSKA, ANDRÉS UTELLO, ATEF ABDEL-AZIZ, BENGT O BJÖRKLUND, CARLOS VITALE, CESC FORTUNY I FABRE, CHEN HSIU-CHEN, GÁBOR GIUKICS, GIUSEPPE NAPOLITANO, HASAN ERKEK, HUSSEIN HABASCH, ISAAC ALONSO ARAQUE, JESUS MORENO SANZ, JETON KELMENDI, JOHANNES BEILHARZ, JORGE BACH, KAMRAN MIR HAZAR, LEE KUEI-SHIEN, MAHMOUD SHARAF, MARIAN RAMENTOL, MARLENE DENIS VALLE, MARY-JANE NEWTON, MIFRANI ABDELHAQ, MUSHIN AL-RAMLI, NICOLE BARRIÈRE, OSCAR DE GYLDENFELDT, RICARDO RUBIO, SASCHO SERAFIMOV, SASHO SERAFIMOV, SHAIP EMERLLAHU, YOLANDA DUQUE VIDAL | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

EL PERSONAJE: El autor en el exilio, por Jorge Bach

Jorge Bach

Jorge Bach

Algunos críticos suelen observar como novedad, en algunos escritores, un sentimiento de extrañeza, de lejanía respecto del mundo. Así, por ejemplo, María Zambrano habla de su Cuba natal siendo Andaluza. Dichos que se asemejan a las palabras ya dichas por Gertrude Stein: Esto es porqué los escritores tienen que tener dos países, aquel al que pertenecen y aquel en el que viven realmente. El segundo es romántico, está separado de ellos mismos, no es real pero realmente está ahí. (…) mi generación la generación del fin del siglo diecinueve tuvo así a Francia… el otro país que necesitas para ser libre es el otro país no el país al que realmente perteneces… La nación estadunidense es ahora casi victoriana, (…) ella es un rico y dulce hogar pero no es un lugar de trabajo. La casa de tus padres nunca es un lugar de trabajo es un bonito lugar para crecer (Gertrude Stein’s America) .
Herman Hesse, por su parte, crea el personaje Emile Sinclair que lo exime de ser parte de la necedad de la Alemania de la Primera Guerra Mundial: Desde mi juventud tengo la costumbre de desaparecer de vez en cuando y para refrescarme zambullirme en otros mundos (…) y cuando por fin regresaba siempre suponía un placer para mí escuchar las opiniones de los llamados sabios sobre mí y mis estados de ausencia o letargo. Mientras que yo no hacía otra cosa que seguir los impulsos de mi naturaleza. (…) Al cabo de dos o tres años de guerra, la actualidad había perdido mucho encanto para mí, por lo que me retiré para respirar otros aires. Abandoné por el camino habitual el plano en que vivimos y me establecí como invitado en otros planos. Estuve durante un tiempo en remotos pasados, recorrí ávidamente pueblos y épocas, contemplé los acostumbrados pactos, crucifixiones, progresos y mejoras de la tierra y después me guarecí durante una temporada en el cosmos.  John Ronald Reuel Tolkien, es el creador de uno de los mundos más fascinantes y complejos en el ámbito literario, ¿como forma de evasión? ¿por el simple placer de hacerlo? ¿porque algo más se lo requería? Lo cierto es que en la tumba donde descansa junto a su esposa, la lápida presenta los nombres de Beren y Lúthien, dos personajes del Silmarillion que protagonizan un amor entre seres de diferente naturaleza. Jorge Luis Borges es el habitante de los múltiples y diversos mundos que le permitió ingeniar su creatividad y su visión crítica de la realidad. El escritor argentino dijo: Al otro Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. (…) Años atrás yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
Cada uno de estos autores, no solo es extranjero del mundo, sino que es extranjero de sí, es el ser capaz de conciliar el encuentro con el yo que lo conducirá por el camino de la creación. Y no es que adolezcan de múltiples personalidades. Recuerdo El otro de Borges, Demian de Herman Hesse, Los hijos de Húrin  de Tolkien. Quiero decir, que el escritor es el yo que posee la ductilidad para comprender y ocupar el lugar del otro sin ser el otro.

La biblioteca Borges

La biblioteca Borges

Mijail Bajtín menciona tres casos, para él generalizadores, de la actitud del autor frente a la creación del personaje. La primera se refiere al hecho de que el personaje se apropia del autor y el riesgo evidente es que  este no puede dejar de vivenciar los sucesos de la vida del personaje internamente. La segunda, el autor se posesiona de su personaje, entonces se convierte en un personaje sin fuerza, inconcluso. Finalmente, el personaje es su propio autor, entonces el personaje es autosuficiente y concluido de una manera total . Desde el punto de vista teórico los dichos de Bajtín son correctos, sin embargo, en ningún momento logra definir el proceso seguido por el autor para alcanzar la realización del personaje en términos prácticos, qué hechos definirán la existencia o la inexistencia del mismo. Prefiero pensar que los innumerables sentimientos, de resignación, impotencia, nostalgia, amor, tristeza, etc., que vive el autor frente a situaciones vitales, lo conducen a descubrir la posibles facetas y actitudes de los actantes que participan de la acción. Entonces sucede lo esperado: la ficción se tensa y el mundo ingeniado desde la visión del autor, la existencia o inexistencia de los posibles otros emergen de su conocimiento del mundo; esto no implica la división del yo, sino de la posibilidad de migrar al otro y de hacerse parte de su experiencia existencial. Este hecho permitió a Tolkien trabajar el tema de la negación de Aragorn a reconocerse como rey de Gondor; él porta en su sangre la vergonzosa actitud de Isildur que  puso en vilo la existencia de la Tierra Media. En Borges, la actitud del impostor que, presa de su cobardía y desprecio hacia sus acciones pasadas, migra y toma el nombre del que asesinó. Adolfo Bioy Casares descubre el precio de la mediocridad de Oribe en El perjurio de la nieve. Marco Denevi nos descubre las represiones y el extraño sentido de justicia que asolan el mundo de Leonides Arrufat. Los personajes de Haruki Murakami y de tantos otros autores que harían inacabable la mención de cada caso.  Y no hablamos de otra cosa que de la capacidad de migrar, de la capacidad de abandonar el yo para sentirse el otro o parte o el sentimiento del otro.
¿Son importantes los estereotipos para el escritor? Sí, cuando pueden llenarse de características propias que lo alejan, en apariencia, del modelo. ¿Es esto imposible? Todo lo contrario. Es parte del autor la posibilidad de crear mundos, de dotarlo de individuos, de personalidades, de ambientes, de contextos apropiados a la acción, verosímiles. Verosímiles porque el lector jamás quiere que el personaje sea real y desde este punto de vista, descubrimos que el escritor es un ser que tiene la capacidad de migrar, incluso, hacia los intereses, gustos, preferencias, del lector que existe o que existirá.
Llevados a pensar si este destierro, que incluso puede ser físico, del escritor responde a un tiempo de su carrera, de su formación, de su realidad de vida; prefiero pensar que no. Tiene que ver con su forma de relacionarse con el mundo, de sentirlo. Cabe preguntarse si el exilio de Cortázar es producto de su relación con el peronismo o si este exilio existió desde siempre. En Casa tomada, los personajes, sensibles a la realidad, son conscientes de que en algún momento deberán abandonar la casa y lo asumen, no luchan porque el exilio existía en ellos como acto desde antes de entregar la última habitación. Es inevitable el duelo, el sentimiento de impotencia, el dolor. Aún cuando el escritor migre físicamente al sitio que lo contendrá en un momento de su vida, ese exilio existió en él desde siempre y no existirá lugar que lo contenga porque es destierro es a-físico, atemporal; es intelectual, psicológico, moral. Su destierro es del mundo para el mundo.

Creación de mundos de ficción

Creación de mundos de ficción

Por su parte, el exilio de Borges es intelectual, no es físico. Como sus personajes, pareció existir en una Argentina posible con individuos dotados de otros conocimientos, de otra realidad política, más civilizada, menos prejuiciosa (tanto es así que, vox demagogiae, Borges fue escritor para una aristocracia, para una elite, no fue un escritor popular), menos dominada por los prejuicios  religiosos. Borges escandalizó con Las tres versiones de Judas, con sus dichos políticos, con su postura social, con su ironía y su sinceridad. Borges se relacionó con una de las posibles argentinas futuras o coexistentes porque, siguiendo el juego de El jardín de los senderos que se bifurcan, es posible creer que existe otra Argentina que se sustenta por otras decisiones. Borges es un habitante del pasado exiliado en una nación futura que lo admira. Aunque fue un escritor reconocido por el mundo civilizado que le impidió acceder al Nóbel a causa de su existencia en el pasado. Jorge  Luis Borges reconoció: el acto estético es misterioso y probablemente sea ajeno a circunstancias históricas. Yo, por ejemplo, no sé si correspondo a esta época, ni siquiera sé a la época que correspondía cuando era joven.
Sin esta posibilidad de sentirse ajeno, desarraigado, exiliado, no se puede concebir la crítica de la realidad, la creación artística, la existencia de mundos posibles. Tres personajes: el Quijote, Hamlet, Bilbo Bolsón. El Quijote es un personaje desencajado en la España Barroca. Su problema no es la locura; el problema es que le mintieron. España dice vivir, sustentar ciertos valores que forman parte de la novela de caballería, del Medioevo pero que, en realidad, ya ha olvidado e incluso se ha burlado de ellos. La identidad española que conoció el Quijote, ya no existe. O, se preguntará Cervantes, ¿esos valores no formaron parte de la hipocresía española?
¿No es Hamlet el que descubre, mostrándose enajenado, convertido en personaje del personaje, la verdad a partir de la ficción? ¿No es Bilbo Bolsón el personaje que espera encontrarse con el  que siempre fue a pesar de los prejuicios de los habitantes de la comarca? ¿No es el hobbit la representación del hombre medio inglés? ¿No prefiere este hombre inglés permanecer en el anonimato y disfrutar de los placeres sencillos de la vida, aunque puesto a prueba es capaz de hazañas impensadas?
No es posible criticar, observar y menos crear para quien está inmerso en el mundo. Sí lo es para quien se siente extranjero en su tierra, su sociedad, su familia, su mundo. Porque el lugar físico preferido se encuentra; pero,  los espacios que pretende el espíritu, jamás se conquistan; y, si esto sucede, desaparece el autor.

       Jorge Bach

23 abril 2016 Posted by | JORGE BACH | | Deja un comentario

DOCUMENTAL: LA LUNA QUE Se Cortó Con La Botella (L.L.Q.S.C.C.L.B.)

ALGUNOS INTEGRANTES HISTÓRICOS:

Fundado en 1975 por Hugo Enrique Salerno y Omar Cao.

Isabel Corina Ortiz, Ricardo Rubio, José Luis Lamela, Tito Fariña,

Raúl Pérez Arias, Daniel Rodolfo Russo, Norberto Zuliani, Rubén Pergament,

Emilse Anzoátegui,  Miguel Ángel González, Leopoldo Real de Azúa,

Andrés Utello, Daniel Battilana, Carlos Kuraiem, Jorge Bach,

Domingo De Cristófaro, Sandra Queralt, Susana Brandán,

Gladys Edich Barbosa Ehraije, Nélida Delbonis, Zoraida Laveglia,

Marcela Giacobbo, Nélida González Montaner, Vanina Guilledo,

Elvira Otero, Martina Caracotche, Ayelén Correa,

Anahí Celeste Cao, Bichicome Lat, Pedro Chappa,

Leonardo Gastón Herrmann, Luis Sánchez Berazategui, Pablo Ábalos,

Celestina Di Biasi, Alba Díaz, Tania Dos Santos,

Sandra López Jachú, Mónica Caputo, Nicolás Stazzone,

Carlos Formigo, Norberto Barleand, Jorge Luis Estrella,

Roberto Di Pasquale, José Martínez-Bargiela, Norberto Alessio,

Gabriela Antón, María Amelia Díaz, Gino Bencibenga,

Susana Lamaison, Ricardo Malfa, Silvia Marina Crespo,

Juan Carlos Molinuevo, Shaia Di Pasquale.

 

REVISTAS PUBLICADAS:

La Luna Que Se Cortó Con La Botella (1976-1996)

La Luna Que (1996-2005) (33 números)

La voz a ti debida (5 números)

Cuaderno Tuxmil (20 números)

Cuaderno Squeo Sacronte Cisandino (Homenaje a Francisco Squeo Acuña – 24 números)

Boletín Pormenores (3 números)

Suplemento cultural del diario NCO “La Luna Que” (dos números).

 

https://lalunaque.files.wordpress.com/2015/09/documental-de-la-luna-que.jpg?w=416&h=589

Hugo Enrique Salerno – Ricardo Rubio – Omar Cao

Bodega del Café Tortoni (1984)

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https://www.facebook.com/TVmatanzacultural

15 septiembre 2015 Posted by | ALBA DIAZ, ANAHI CELESTE CAO, ANDRÉS UTELLO, CARLOS FORMIGO, CARLOS KURAIEM, CELESTINA DI BIASI, CHAJA DI PASQUALE, DANIEL BATTILANA, DANIEL RODOLFO RUSSO, DOMINGO DE CRISTOFARO, ELVIRA OTERO, EMILSE ANZOATEGUI, GABRIELA ANTON, GINO BENCIVENGA, GLADYS BARBOSA, HUGO ENRIQUE SALERNO, ISABEL CORINA ORTIZ, JORGE BACH, JORGE LUIS ESTRELLA, JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA, JUAN CARLOS MOLINUEVO, LEONARDO GASTÓN HERRMANN, LUIS SANCHEZ BERAZATEGUI, MARÍA AMELIA DIAZ, MARTINA CARACOTCHE, MONICA CAPUTO, NÉLIDA GONZÁLEZ MONTANER, NELIDA DELBONIS, NORBERTO ALESSIO, NORBERTO BARLEAND, NORBERTO ZULIANI, PABLO ABALOS, PEDRO CHAPPA, RAUL PEREZ ARIAS, rICARDO mALFA, RICARDO RUBIO, ROBERTO DI PASQUALE, RUBEN PERGAMENT, SANDRA LOPEZ JACHU, SANDRA QUERALT, SILVIA MARINA CRESPO, SUSANA BRANDAN, SUSANA LAMAISON, TANIA DOS DANTOS, VANINA GUILLEDO | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

“CRÓNICAS DE UN LEGADO HERMÉTICO”, novela de Ricardo Rubio, EL COMPROMISO CON LAS IDEAS por Jorge Bach

Crónicas de un legado hermético

Crónicas de un legado hermético

EL COMPROMISO CON LAS IDEAS
Tras la aparición de la última novela Crónicas de un legado hermético, la literatura de Ricardo Rubio vive un momento de síntesis. La reaparición en la web de su primera novela Calumex publicada, traducida, comentada como literatura juvenil, nos abre a la reflexión y a la búsqueda de una síntesis que convoque a la presentación de un estilo literario que ha permanecido, se ha perfeccionado y renovado en cuarenta años de presencia en el mundo del arte.
A Ricardo Rubio lo conocí hace treinta años, cuando comenzamos a cursar el profesorado en Latín, Castellano y Literatura. Pero no lo conocí sólo como estudiante, sino como amante de la literatura, de una literatura con mayúsculas que en un bodegón de Ciudadela llenaba las horas libres de poesía, de “tertulias” literarias y de ajedrez.
Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

Aún cuando parecía poco provechoso para un estudiante el encuentro alejado de toda disciplina formal en un bar de Ciudadela (cuyo propietario era hermano del poeta Antonio Aliberti), la informalidad llenaba tardes enteras hablando de César Vallejo, Octavio Paz, Jorge Luis Borges en la compañía, incluso, de Andrés Utello.

Cuando uno tiene dieciocho años, no siempre sabe apreciar estas ventajas que le otorga la vida. Lo cierto es que, impostergablemente, el amor a la literatura fue creciendo en el grupo y en los futuros miembros de La Luna Que, en aquel momento La Luna Que Se Cortó Con La Botella.
Por aquellos días Rubio ensayaba sus pasos poéticos con Clave de mí y su libro Pie a pie, algunos pasos. Pero, sinceramente, los leí después de conocer su prosa. Ricardo había editado recientemente Calumex, un relato escatológico y esperanzador. En Calumex se advertía la visión de un autor comprometido con las ideas, convencido de que la construcción del mundo se sustenta en las posibilidades que ofrece la razón.

Calumex

Calumex

Hoy Calumex ha reaparecido en la web, se ha traducido, se ha editado en formato digital para su venta y diría que esta circunstancia no es casual. Algunos escritos necesitan su tiempo para ser aceptados, incorporados, aprehendidos, reconocidos, especialmente cuando la convicción lleva al poeta y al escritor a trabajar alejado de las grandes editoriales que, sabemos, han destruido la convicción y la literatura de muchos escritores.
Jorge Bach y Ricardo Rubio

Jorge Bach y Ricardo Rubio

Hoy cuando leo Crónica de un legado hermético, sigo leyendo al mismo Ricardo Rubio, pero evolucionado, maduro. Un hombre que ha comprendido el verdadero valor de la estructura en la novela y el juego de la creatividad que se atreve a romper los límites de lo predicho, de lo anunciado, de lo recomendado.

En oportunidades, los autores prefieren hacer de la estructura su Caballo de Troya. Se aseguran de que sus obras sean entretenidas pero de escaso vuelo literario. Ricardo Rubio, no solo ha logrado en Crónica de un legado hermético una obra entretenida, sino también el compromiso con la idea y la apreciación de la calidad literaria.
Si de la persistencia del escritor hablamos, el autor que conocí en el año ochenta y tres permanece con sus ideales intactos. ¿Puede en algún momento la razón extraviarse, demorarse, perderse en el tiempo? ¿Puede narcotizarse por la comodidad de la renuncia o derrumbarse por la persecución y el olvido? Todo en algún momento resurge. La vida que transcurre en el ámbito de la razón, difícilmente sea exterminada. Puede ocultarse, aletargarse hasta esperar el momento oportuno de su reaparición; pero cuando retorna su eficacia es innegable y su voluntad indiscutible. Aún cuando el enemigo parezca poderoso, cuando parezca indestructible, determinante, la voluntad de la idea permanece en el tiempo, en documentos, en piedras, en la memoria, en un legado que se hace estilo de vida, apreciable e irrenunciable.
Me atrevo a pensar que Rubio tanto como Isaac Asimov y J. R. R. Tolkien, es consciente de que la verdad en algún momento resurge. Existen quienes no se creen portadores de la verdad, sino de un punto de vista que puede acercarnos a ella pacíficamente, enriqueciendo y alimentando la naturaleza humana al grado de comprender que cualquier lucha es inútil si esta nos separa de la razón.
Cuando conocí y dialogué con el protagonista de la novela, Lucio (y digo dialogué porque debatí sus indecisiones, sus cuestionamientos y compartí sus aciertos como si fueran propios) noté que había algo más que un personaje. Lucio era portador de una verdad, de una conciencia milenaria, ¿olvidada?, expectante, administrada por un grupo de humanos sabios, que esperan el momento oportuno para revelar una característica humana velada al hombre de hoy: el conocimiento de su propia esencia, del ser. No existe valor en el ser humano fuera de sí mismo y fuera de su relación con el otro y de la naturaleza. Poseedores de un lenguaje particular, los Kankaas, una civilización extinta y paradójicamente presente en el siglo XX, son portadores de un conocimiento restringido a nuestra sociedad de consumo que espera darse a conocer, armonizarse, abrirse, por pura fuerza de la razón y de la aproximación, a la realidad humana.
Crónicas de un legado hermético, no es solo la voluntad de Ricardo Rubio, no es solo un paso más hacia la literatura de un autor que conozco con cuarenta años de compromiso en la literatura. Esta novela es un espacio de lectura, de reflexión, de apertura a un mundo de la razón que nos espera.
 
  • Jorge BachJorge Bach

http://www.youtube.com/watch?v=KA31cMPubQ0

Los actores Mónica Snyders y Horacio Verón leen un segmento de diálogo de la novela “Crónicas de un legado hermético”, de Ricardo Rubio en el acto de presentación en la Biblioteca Nacional, el 6 de junio de 2011.

20 abril 2012 Posted by | JORGE BACH, RICARDO RUBIO | , , , | 1 comentario

HISTORIAS DEL FIN, cuentos de Jorge Bach

HISTORIAS DEL FIN,
de Jorge Bach (Pinamar, 17/2/2012)

Historias del fin

Historias del fin, de Jorge Bach

Toda mujer u hombre, en algún momento de su vida, se hace alguna de las preguntas filosóficas elementales, si se me permite el exceso: algunas de las preguntas ontológicas elementales, aquellas que responderían el porqué y el para qué de todas las cosas, desde el punto de vista humano. Existe una enorme cantidad de libros sagrados, muchos de ellos escritos hace miles de años, en distintas latitudes y en innumerables idiomas, que demuestran que nuestra naturaleza a través de los siglos se ha preocupado por su conciencia de ser. Y acaso esa es la escritura: un intento de comprender, aferrar lo que sucede a través de la descripción de los sucesos, sucintamente y sin mentir: lo que nos sucede, apenas tergiversado.
Según el notable cuentista mexicano Juan Rulfo: “todo escritor que crea, es un mentiroso. La literatura es mentira”, pero luego sigue: “de esa mentira sale una recreación de la realidad. Recrear la realidad es, pues, uno de los principios fundamentales de la creación”.
Estas recreaciones de la realidad, estas Historias del Fin, de Jorge Bach, se ajustan a esa idea, la idea de la referencia de la realidad de un modo novedoso e inspirado, y puedo decir que ha logrado, dentro del espectro literario que conozco, dar también con los preciados caminos que todo autor busca con ardor: una voz particular y un estilo que lo caracterice, es decir, aquello que es lo más difícil de lograr cuando hablamos de arte. Él ha encontrado su propia voz, ha encontrado su cualidad.
Como no es oportuno adelantar en una presentación las tramas de los textos, me ceñiré de un modo general a esa pluma particular que Jorge Bach ha conseguido imprimir a su narrativa, y lo prueba con este, su primer libro editado.
Sería muy difícil hallar un antecedente del discurrir de estos relatos –cosa que es muy natural al momento de analizar una obra, es una obligación académica buscar comparaciones-.
Algunos pasajes, la ceñida síntesis de Historias del fin me sugirieron muy ligeramente una obra: Martedina, del italiano Giusseppe Bonaviri.
Martedina es una nouvelle o pequeña novela, también contemporánea y también muy recomendable, y cuya relación traigo a cita por lo ajustado del discurso que manejan tanto Bach como Bonaviri.
Pero no solo se trata de velocidad o de síntesis, también Mempo Giardinelli tiene en su narrativa muchos pasajes veloces, incluso Borges y Bioy Casares practicaron mayormente la síntesis, pero el modo en que lo hace Jorge Bach, el juego que utiliza para no decir lo que no quiere decir y para advertirnos que allí está lo que no dice, es único en el género.

Biblioteca Popular Manuel Belgrano, en Pinamar

Biblioteca Popular Manuel Belgrano, en Pinamar

No es raro que de este modo nos incluya en sus narraciones, nosotros, sus lectores, debemos estar allí para completar la historia con el oleaje de nuestra psiquis.
Cada cuento tiene de suyo la frescura de este nuevo milenio, frescura que se apoya en la agilidad discursiva y en un vocabulario variado que da forma a la exposición novedosa, que no solo se acomoda al tiempo en que vivimos sino también propone una nueva estética. Tenemos también todo lo que se refiere a los argumentos, donde lo cotidiano se convierte en carga esencial, intrigas que podrían haber sucedido o que pueden suceder; lo atractivo del imponderable, de lo inesperado, el misterio y los sucesos asombrosos, un juego donde las palabras son cómplices del ingenio: lo que en un momento nos parece atrapado por nuestra percepción se nos fuga, desaparece; lo que a cada paso estamos pensando que sucederá, finalmente no sucede o sucede de otro modo; y no utiliza la estrategia del engaño, habitual en los cuentistas tradicionales, no; en Historias del fin hay alusiones, alusiones de asuntos muy objetivos que componen alegorías donde la moraleja no se expresa, pero está allí, a muy pocos pasos.

Jorge Bach

Jorge Bach

El suyo es un estilo que yo llamaría “de reticencia”: por momentos solo se ve una parte de lo que el personaje ve y solo se sabe lo que el personaje quiere que se conozca, pues no delata sus pensamientos, o bien los delata, pero solo en parte. A veces no es el escritor quien narra, sino un personaje que se revela luego de avanzada la lectura.
En fin, más o menos de este modo aparece el formato narrativo que llamo “reticente”.
El lector no encontrará lugares comunes ni frases hechas que lo aten a la vaga generalidad ni a la consecuencia obvia. Considero muy importante este último aspecto, dado que el lugar común o la frase hecha no es sólo un elemento que se opone al arte sino también el que nos ayuda a distinguir entre un trabajo literario mediocre y otro de excelencia.
Un lenguaje cuidado, un tono formal y moderno, la novedad en el tejido de las tramas, las estructuras compositivas donde la realidad se cuadricula, gesticula, salta de un paisaje a otro; las frases ingeniosas, la ceñida síntesis, son los elementos que se ocupan de generar este estilo que llamo reticente.
Pero también en estas Historias del fin se manifiesta la responsabilidad filantrópica de Jorge Bach en su oficio de escritor, donde la familia ocupa un lugar preponderante, nos ofrece situaciones cotidianas, posibles, pero también las aparentemente imposibles, y las presenta con este nuevo cariz, con este nuevo estilo.
Y aquel que valora la entrelínea y la simbología, encontrará muchos tópicos con los que se acentúa el valor ético de estas narraciones.
No estaría de más expresar que Historias del fin cumple con todos los requisitos del lector exigente, habituado a las buenas obras, a las buenas lecturas.

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

5 marzo 2012 Posted by | JORGE BACH, RICARDO RUBIO | , , , , | Deja un comentario