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JOSÉ PABLO QUEVEDO – MELOPOEFANT (Sismo Poético Resistente)

Jose Pablo Quevedo

Jose Pablo Quevedo

Conocí a José Pablo Quevedo en 2003. Poeta sabedor y multifacético cuyo quehacer rebasa lecturas, escrituras, traducciones, coordinación de grupos y eventos, sino se extiende también con un manto de generosidad sobre quienes, de un modo u otro, tienen la suerte de caminar a su lado, más allá del tiempo y del espacio.  Lo expreso así, tan crudamente, porque no hace mucho (2014) llegó a mis manos una antología, editada en Perú por José Pablo diez años antes: “MeloPoeFant 

MeloPoeFant

MeloPoeFant (2004) José Pablo Quevedo

Internacional – IX. Cita de la Poesía 2004″. Antología Bilingüe castellano-alemán. Selección y traducción de José Pablo Quevedo. Lima, Perú, 2004; y grande fue mi sorpresa cuando me encontré allí, entre comunes amigos de la poesía.

Podrán leerse a continuación pasajes de algunos comentarios sobre su obra y quehacer y algunos de sus poemas.  (Ricardo Rubio)

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FILOSOFÍA Y POESÍA
EN LA OBRA DE JOSE PABLO QUEVEDO

por Raúl Gálvez Cuéllar

(Revista Recre@rte Nº6 Diciembre 2006 ISSN: 1699-1834)

http://www.iacat.com/Revista/recrearte06.htm

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En Agosto y Septiembre de 2005 el Perú fue sacudido por el magma sísmico de MELOPOEFANT, con la presencia en diversos eventos literarios, del poeta peruano José Pablo Quevedo quien radica en “El Berlín de las mil y una noche”, según frase que inscribe en “ORILLERO MAR”, libro reciente y simultáneamente editado con “HUELLARIOS DEL FUEGO Y DEL CARACOL”: el aeda pues viene de protagonizar en su país de origen las presentaciones de sus dos últimos libros de poesía.

Como se sabe, MELOPOEFANT (Sismo Poético Resistente con sede en Berlín y del cual Quevedo es co-fundador), es un movimiento poético–cultural humanista que reúne a destacados creadores de varios continentes, y desarrolla intensa actividad –entre ellas la editorial-, desde la unificación de las dos Alemanias.

Filósofo de raza y poeta por obligación del destino, José Pablo Quevedo sigue asombrando a la crítica por la hondura de su pensamiento y por su singular estilo. Identificado con la Naturaleza y comprometido con la historia de América vía Mundo Andino, su obra sobrepasa al puro goce estético y alcanza in fine el ideal social y espiritual del arte para la transformación del hombre.

El poeta–filósofo, o filósofo-poeta, no importan denominaciones, nos conduce al rompimiento del orden lógico, al trastocamiento de las disposiciones espaciales y a la supresión de la linealidad habitual. Huye de la realidad pero hace real a la metafísica como en un automatismo psíquico puro que consagra el poder absoluto del instante, ajeno a todo control ejercido por la razón.

Quevedo ha meditado en los lineamientos de Thales, Anaxímenes, Heráclito, Parménides, Pitágoras, Jenófanes o Demócrito, porque incorpora en su poética elementos fundamentales como el agua, el aire, el fuego, la luz, la naturaleza o el átomo; pero estos basamentos filosóficos que convierte en sillares poéticos, tienen el acabado de la filosofía alemana de todos los tiempos, y así podemos señalar a Fichte, Schelling, Krause, Hartman, Schopenhauer, Leibniz, Kant, Hegel, Heidegger y Wittgenstein; lo que no quiere decir que José Pablo no tenga su propia filosofía, puesto que sí la tiene y es la del MUNDO ANDINO con sus connotaciones geopolíticas, e híbridas por la inserción de nuevos valores sociales que condicionan la adquisición de hábitos en sociedades determinadas, partiendo asimismo de determinado momento histórico, lo cual plantea para el filósofo la validez del conocimiento científico en el curso de los procesos culturales, psicológicos y sociales.

Raul Galvez Cuellar y Jose Pablo Quevedo

Raúl Gálvez Cuéllar y José Pablo Quevedo

Quevedo guarda distancia entre el dogmatismo y el escepticismo, y se orienta hacia el criticismo kantiano; es racionalista a lo Descartes, y relativista como Spengler; naturalista como Spencer, e idealista absoluto como Hegel; dialéctico como Marx o Engels, y existencialista como Heidegger. También apreciamos en sus libros influencia del positivismo lógico de Wittgenstein, y principalmente en el empleo y análisis del significante en la cadena lingüística.

Esta formación académica unida a su innata sensibilidad, propiciaron en el poeta la contemplación filosófica, ensanchando los límites del YO, partiendo del NO-YO. En efecto, según Bertrand Russell, se alcanza la ampliación del YO cuando no se la busca directamente y se trasciende al universo. Y contrario sensu, en la especulación filosófica, el egoísmo es un obstáculo para el crecimiento del YO. “En la contemplación, al contrario, partimos del NO-YO, y mediante su grandeza son ensanchados los límites del YO; por el infinito del Universo, el espíritu que lo contempla participa un poco del infinito”. Estas notas transcritas del libro “Lecturas Filosóficas” de Augusto Salazar Bondy, y que refieren a “El Valor de la Filosofía” de Bertrand Russell, nos llevan a considerar el espíritu colectivo del poeta y su sentimiento generoso, obtenidos de su contemplación opuesta a la especulación:

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             En los ojos del tiempo

             su YO

             y su plural.

             Y entre los dos

             el no-yo

                                (Los Deshielos del Tiempo)

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         (…)y se perpetúan

             mil yoes sobre las arenas

(Huellarios del Fuego y del Caracol)

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Otro elemento básico en la poesía quevediana es la PIEDRA. “En el interior de las piedras están los sueños de los hombres”. “Piedra soy. Perfecto es tu soñar”. “Los ojos que ven el mundo son los ojos de la piedra”, son algunas de sus expresiones. Entre la variada fauna que vive en su poesía, destaca el CARACOL, que suplanta al poeta. Ha dicho Hegel del poeta lírico, que aunque éste trate temas objetivos, “el gran poeta lírico se alejará y terminará por hacer su propio retrato”. También José Pablo es tierno y reminiscente como Oquendo de Amat. “Cavila aún desde un niño el corazón” es el titulo de un bello poema en “Orillero Mar”, donde se lee que “la luna que conoció / en su país de sueño, era otra”. Este mismo corazón de niño no permite que mueran los caracoles cuando llueve en Bernau donde habita el poeta: cuando éste se dirige a la Estación de Trenes de Bernau para trasladarse a Berlín, los moluscos se desplazan alegremente por las pistas y veredas que brillan bajo la lluvia; y es entonces, que in itineri, el escritor los levanta cuidadosamente y los devuelve a sus yerbas para evitar que sean pisados por automovilistas, ciclistas o simplemente   por peatones. Sólo este hermoso gesto de amor, refleja al artista genial. Ha dicho José Carlos Mariátegui en “7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”, que “el artista genial no es ordinariamente un principio sino una conclusión. Aparece, normalmente, como el resultado de una vasta experiencia”.

 

El ilustrado criterio de nuestro poeta caracolero y filósofo, ha desbaratado dialécticamente las tesis del río de Heráclito, de la luz de Platón, o de la piedra de Darío, para mencionar sólo unos ejemplos que desarrollaremos adelante. (No olvidemos que en “Lo Fatal” del gran Darío, la piedra es dura e insensible). En el entretanto, saludamos las impecables publicaciones en Lima de los libros ORILLERO MAR y de HUELLARIOS DEL FUEGO Y DEL CARACOL bajo el sello de Alejo Ediciones y bajo el cuidado de Santiago Risso.

Raul Galvez Cuellar

Raúl Gálvez Cuéllar

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POEMAS

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Otros somos y vamos en el tiempo deviniendo

para Celia Ariza y Julio Solórzano

Abriendo las esencias de este mundo
en el salto al tiempo que fue ido,
qué gigante se hace la memoria
yendo al cauce vital de su lecho hondo.

Cada época surge como montaña
en capas frescas y animadas,
en cicatrices intensas y profundas.

Así, tal es el amor que se perpetúa,
y que el ser ha sentido y ha vivido,
cada hombre tiene su experiencia,
cada hombre tiene olvidos y recuerdos.

Así como de la mar sale la tormenta,
y ella es la partera de la vida,
cada ola es reflejo de una existencia,
cada ola va y viene y a su roca se orienta.

En el pecho de la mar se anudan las olas
y vibran como sístoles y diástoles perpetúos,
y si no hay reflejos, la memoria acaba,
pues el hombre es un ser breve.

Breve vida en el tiempo que de continuo se va,
y otros somos y vamos en el tiempo deviniendo,
y si hay una ola en regresión que aún nos refleja,
entonces, habrá una mar que nos prolonga.

Lima, 23 de Mayo del 2013

Estaciones

para Oscar Castillo Banda

primavera

Ante la silla azul la nube detuviste
Con labios inquietos
Con ojos intensos
Compartiste el pan de cada día con nosotros
Tus cuadernos coloreaste con zumo de limones

otoño

Hay anclas que se aferran a su nube
Hay heraldos en el orillar de lunas redondas
Que muestran el aplomo de los juncos elevados.

Para ellos- el sol camina desgranizando el tiempo-
Se muestra certero en su centro de verdes colores

verano

Detienes tu perfil aún en el pensar sobre la arena
y sacas cada estación con tu pulso
Cada colina tiene un reloj regresivo y creciente
Cada ciudad va a tu encuentro formidable
Tu abrazo sintetiza una jornada hecha experiencia

invierno

Salen tus ojos como naves de imaginación
Que son intensos del azul y de la noche
Y cruzan fogatas y los mares van cargados de sueños
El día no se mira de perfil sino pleno y perfecto.

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         José Pablo Quevedo, Catacaos-Perú, es autor de 10 libros entre poesías y cuentos y obras de radioteatro, ha sido traducido en 6 idiomas. El poeta ha sido publicado en varias antologías en diversos países de América Latina, España, Francia, Alemania y Suecia. Es Representante de Poetas del Mundo en Alemania; es creador y organizador de la Cita de la Poesía: Berlín-América Latina; Representa a MeloPoeFant (Sismo Poético Resistente) y también a Arte Regresivo, además es el coordinador de Poetas de la Tierra en Alemania.

Fuente de información: Arte Regresivo/ Berlín, Marzo 2014

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27 septiembre 2015 Posted by | JOSE PABLO QUEVEDO, RAUL GALVEZ CUELLAR, RICARDO RUBIO | , , | Deja un comentario