EPANADIPLOSIS

Libros – Notas – Comentarios

UN LIBRO, MUCHOS LIBROS por RUBÉN BALSEIRO

Hero – Carmina

Un libro, muchos libros.
Unas pocas palabras sobre un gran libro,
“Hero Carmina” de Ricardo Rubio

Leer “Hero Carmina” fue un recorrido de sensaciones, de silencios, de asombros que me obligaron a volver atrás una y otra vez para releer.
Un gran libro, donde cada imagen es justa y donde las metáforas se entrelazan para generar un clima especial y una gran metáfora, una metáfora abarcadora, ya que todo el libro puede leerse de diversas formas, o dicho de otro modo, cada lector encontrará su “héroe” en las páginas y diversificará el sentido del texto infinitamente.
Nos enfrentamos a un libro “Épico” donde el héroe recorre su camino desde el aprendizaje inicial hasta la madurez, y cada una de las partes del mismo “Partida – Gesta y Retorno”, marcan ese camino, e indefectiblemente nos sentimos reflejados en él, ya que la pregunta que aparecerá inevitablemente es ¿Quién es el Héroe?
En primera instancia es el héroe de armadura, arco flechas y espada, pero antes de serlo es el niño que se prepara para la gran aventura; afila sus espadas o aprende a manipular las piedras, luego ya formado es sombra en las batallas, acero penetrando la armadura del otro, flagelo en el fragor del combate en donde no se pregunta, se actúa, porque la aventura sólo compete al ámbito literario, la vida es una hacer y finalmente cansado, busca el regreso a su casa, al abrigo, al solaz del abrazo.
Pero volvemos a dar vuelta la página e inevitablemente nos preguntamos nuevamente ¿Quién es el héroe? Y ya no es un guerrero armado con acero, lanza y espada, todo ese armamento no es más que la coraza que día a día nos ponemos para enfrentar el mundo en el que vivimos, y entonces el héroe es el obrero, el hombre común que cada día, que a cada instante libra su batalla, contra un enemigo muchas veces más complejo o inidentificable, soy yo mismo o mi padre o mi madre, o los padres de ellos; de allí que en las palabras previas aparece esa identificación del héroe con los propios padres del autor, los que representan el trabajo, el arduo trabajo que enfrentamos para sobrellevar esta vida, la batalla que esta vida implica y en la que, queramos o no, debemos enfrentar el combate, un combate interminable hasta el último día.

Ricardo Rubio

Pero volvemos a dar vuelta la página y nos preguntamos nuevamente ¿Quién es el héroe? Y ahora es el poeta, el escritor, el artista, el que inicia la ventura de la página en blanco, el que siente que puede abordar el mundo, devorarlo, el que en el frenesí de la juventud cree poderlo todo, pero luego cansado por los años y frente a la desazón de lo no logrado, descubre los límites mismos del lenguaje y queda perplejo ante lo inconcluso.
Muchos héroes en un héroe, y a la vez un espejo en el que podemos encontrarnos, porque en última instancia esa es la vida del hombre, la que no elegimos, a la que fuimos arrojados pero que indefectiblemente debemos enfrentar.
Creo que en este libro, Ricardo, plasmaste todo tu recorrido, ese recorrido de búsqueda que caracteriza todo tu trabajo, pero un recorrido que requiere que sigas en el camino, que sigas siendo el héroe que afila sus armas, que enfoca su aguda mirada, que afina sus oídos, porque hay mucho combates por librar todavía.

Rubén Balseiro

Rubén Balseiro
6 de mayo 2018

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9 junio 2018 Posted by | RICARDO RUBIO, RUBEN BALSEIRO | , , | 3 comentarios

DON JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA por Susana Lamaison

El Poeta Don José Martínez-Bargiela

                                                                                                                     por Susana Lamaison

 

José Martínez-Bargiela

 

El hábito de asistir juntos al Café Literario “Antonio Aliberti”, en el Café Montserrat, los viernes, y los sábados a La Luna Que, en casa de Ricardo Rubio, fue la oportunidad de conocer profundamente a Don José Martínez- Bargiela y de haber disfrutado de la lectura de sus poemas.

El hecho de haber compartido con él, y Ricardo Rubio y Carlos Kuraiem, los dos últimos encuentros literarios me autoriza particularmente a hablar del queridísimo amigo.

José estaba urgido por un afán singular esa tarde del sábado en que nos habíamos encontrado en una confitería sobre la Avenida Cabildo, para acortar los viajes que tenía hasta su casa. Quería terminar de seleccionar los últimos poemas para la que –sin saberlo entonces– sería su obra póstuma Monodiazul. Ya, el título de una antología había sido un placentero motivo de análisis, un par de sábados antes.

Miguel Brascó, Graciela Maturo, José Martínez-Bargiela y Ricardo Rubio.

José, con su presencia, honraba e iluminaba cada encuentro. Era de pocas y certeras palabras, buen oyente y excelente amigo. Asombraba la cantidad de textos que producía de una semana para la otra, y les restaba importancia a todos a pesar de que le pidiéramos con deleite la repetición de alguna lectura para disfrutarla. Es más, leía apresurado como quien quita valor a lo que está leyendo en una actitud de terminar rápido para dar lugar al siguiente lector.

Esta cuestión de ser del Norte de la ciudad, hacía que al final de cada reunión cultural regresáramos juntos en el mismo vehículo: yo hasta Belgrano y él hasta Olivos. Su compañía me resultaba grata y casi familiar. Me gustaba cuidarlo al subir o bajar, o en alguna irregularidad de la calle, y él se resistía con esa hidalguía de quien no ha admitido, por la intensidad con que ha vivido y por la actividad incesante, que los años van pasando para todos.

Otras temas nos unían y eran su condición de gallego, que me remitía a mis abuelos maternos coruñenses; su conversación rica en anécdotas de la Belle Epoque porteña, que también me evocaba los relatos de mi madre, y su vocabulario vasto y sorprendente como no he conocido otro, por lo menos hablado y presente.

Don José era un hombre de una profundidad abismal, de una laboriosidad sin límites y de una educación y corrección incomparables.

Siempre actualizado, el mundo lo inquietaba. Había conocido los rigores de la guerra y los del autoexilio y también por su amplio criterio, su prodigiosa memoria y sus numerosos años, tenía juicios de valor muy acertados con respecto a nuestro tiempo, modales, conductas y lenguajes. Tampoco le era ajeno lo político, tema en el que respetuoso de todos se definía con claridad.

El crimen de los carboneros, cuento.

Esa tarde yo pedía ayuda para terminar con mi poemario y a él lo apuraba la idea de concluir el suyo. Innegable poder del inconsciente que le diría seguramente que era nuestra última tarde. Estaba atento e inquieto, y escuchamos como siempre con el mayor cuidado cada texto. Nos cambiamos de mesa porque él sentía frío; en ese instante, nadie pensó que quizás esto significara algo.

Hay un detalle sí que no puedo soslayar. Al retirarnos, cruzamos las puertas de la Confitería La Farola de Saavedra. Eran las 19, y se escuchó fuertemente el tañido de las campanas de la Parroquia de San Isidro Labrador. En el alboroto de la conversación y debido a la prolífera producción de nuestro poeta, ignoro por qué, se me ocurrió la idea de pedirle que me escribiera para el siguiente encuentro poemas sobre campanas.

También debí atender al siguiente fallido que me impulsaba a acompañarlo como siempre hasta la parada, pero, esa vez erradamente, en el sentido contrario al suyo, al que correspondía a su casa. Era evidente que no quería separarme.

Me invadió entonces el recuerdo del film basado en la novela de Ernest Hemingway Por quién doblan las campanas. Quedé pensando en esas campanas que no dejaban de sonar, o que por lo menos lo hacían de una manera en que nunca las había escuchado.

Ya en casa, a solas, fui a los libros: tradicionalmente en las aldeas las campanas de la iglesia llamaban a misa, auguraban catástrofes, anunciaban muertes o proclamaban nacimientos.

También encontré de dónde procedía el título de la famosa novela. Se trata de la «Meditación XVII» de Devotions Upon Emergent Occasions, obra perteneciente al poeta metafísico John Donne, y que data de 1624:

 

“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la huma-nidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.”

El escultor, poemas.

No quise comprender. Las campanas lo llamaban, las campanas presagiaban su muerte, las campanas señalaban nuestro instante de despedida. Las campanas indicaban el final de nuestros encuentros, de nuestra amistad, de nuestra integridad.

Ninguno de los tres lo volvió a ver. El mensaje de texto del lunes siguiente por la tarde de Ricardo decía: “Murió José hace quince minutos.” Quedé partida como por un rayo y recordé las campanas.

Bien dice el refrán que nadie es profeta en su tierra. José trajo a Buenos Aires los nombres de las flores, de los pájaros, de los oficios de su tierra natal. Poeta de la naturaleza y del amor, del pasado y del cuestionamiento sobre el futuro, nos quedan su palabra inteligente y bella encerrada en sus numerosos libros, y su amistad sincera guardada en el corazón.

De su vasta obra, me cupo el placer de presentar su poemario Nudos de Sombra en el Centro Cultural Ribadumia, lugar que remite a un tema existencial más que poético en Don José, Galicia, que es una constante en sus textos. En su alma está afincada esa morriña que sienten todos los que por una u otra razón han debido emigrar de esa tierra meiga agraciada tan generosamente por la mano de Dios.

 

“Desguaza Galicia inédita

todos los oros cromáticos

en otoño.

Campanada sonora

de los vientos alisios

que la acosan

en la airosa riada.”

 

Hojas del palisandro, poemas.

Martínez-Bargiela era una persona de bien, un señor, en la más pura acepción de la palabra, un resabio de una sociedad extinguida de la cual las generaciones de hoy no tienen noción y que en su caso se advertía en la elegancia en el vestir, en la galanura de sus modales, en la mesura de sus comentarios.

Era difícil descubrir en este hombre moderado y discreto, que parecía querer siempre pasar inadvertido, al talentoso escritor, al incansable lector, al viajero infatigable, al experto traductor. Seguramente nadie imagina que tradujo el Manual de Instrucción del Portaaviones “Independencia”, el primero con que contó nuestra flota, alguien que como él tuvo tal manejo del lenguaje poético en lengua hispana.

Ingresar en la poesía de J. M. B. es recuperar la riqueza perdida de nuestra lengua. Decía a un tiempo con precisión y con preciosismo. La palabra en él no es un mero signo lingüístico; es un esfumino, un cincel, un diapasón de los cuales brotan las más exquisitas y conmovedoras imágenes. Sus palabras son cántaros, manantiales de los que emanan visiones, vivencias, sensaciones.

Afirmaba J. M. B.:

No todos podemos sentir,

no todos podemos amar,

no todos podemos soñar,

llorar, guardar un secreto,

confesarlo todo

sin vanagloriarnos.”

 

Yo agregaría que no todos podemos escribir como él lo hacía y manifestar lo que sentimos y soñamos y sufrimos, y que por su forma de lograrlo debería haberse vanagloriado aunque su humildad se lo impedía.

Decía Borges que lo importante es el nombre y que detrás del nombre está lo que no se nombra.

 

Por más señas y señales

digo llamarme Bargiela,

de Barxa, Barxiela, el hito…”

José Martínez-Bargiela y Jorge Luis Borges

 

Un hito en el camino de la literatura jacobea en lengua española, en este caso, poemas escritos en español pero cargados de la remembranza de una niñez de veleros transparentes y pájaros azules que volaron lejos.

Podrían seguirse sus pasos a través de este Poemario y observarse las etapas no siempre felices:

 

– los orígenes: “Nací con el Tejo verde que me dio el albur sagrado y el mágico precipicio en la inmortalidad de mi sangre

 

– la partida: “Cuando volé… mi aldea (donde nací) se tornó oscura leyenda de piedra”, “Sorprendentemente partí lento, vacío como un hurto flagrante”,” Fue arrogancia irme de mí mismo solitario”

 

– el viaje: “Salí ansioso de mi tierra, ansioso, igual a pescador de bajura”, “ Peregrino y náufrago de itinerario ignoto”

 

– la llegada: “Bodegón oscuro, Casa de Huéspedes, el favor de poder pagar

 

– las guerras: “El aplazo y los submarinos, guerra de por medio”,” “Las noticias censuradas de mis hermanos que en la guerra mueren en los partes diarios”, “anónimas muertes no enjuiciadas”, “La batalla, el puente volado sangra las cicatrices incurables de la guerra”

 

– el retorno:” Nada ni nadie retorna al mismo sitio, al cambio de sombras emigradas…”

 

– el amor: “Muero vivo y en ti renazco. Soy sólo tu mirada azul sobre una mariposa blanca. ¡Oh, amada mía, dame fiel cabida en el espejo, tu cuerpo arriba!”

 

– su poesía: “¡No hay tales conjurados! No me queman las pestañas, sólo escribo o trato”. “Entre colegas nado el riesgo. Intuyo asomar la cabeza a destiempo, el copete de algún verso estrábico me anzuela lírico”

 

– la soledad: “¿Por qué se apartan de mí, si fui lo que soy? José, de estar solo”

 

– la muerte: le habla a su corazón “Quiero morir en otoño tardío”  para concluir gloriosamente con “Déjame morir en el instante exacto”,Quiero tenerte por auténtico surtidor, sin aviso previo dejar el mundo, el aliento. Y continuar latiendo precisiones del pasado y el pluscuamperfecto del verbo amar”

 

José Martínez-Bargiela por Sciammarella.

La forma interior del lenguaje de la que hablaba Guillermo Humboldt o su naturaleza categorial que analizaba Bergson, y que tan claramente plantea Amado Alonso en sus Estudios Lingüísticos, encuentran una acabada manifestación en la terminología que emplea el autor de Nudos de Sombra. Para él las aves son oropéndolas, mirlos o ruiseñores, así como los árboles son sauces, abedules, álamos o rododendros; las flores, amapolas o violetas, y las frutas, manzanas o limones verdes.

Con la más absoluta naturalidad creaba campos semánticos y entonces el poema se poblaba de rebaños, apacentadores, ovejas, balidos, flautas, crías, berridos, sangre, y hasta aparecían los lobos. O el enjambre es miel, zumbido, abejorro, pétalo, azahar, néctar, almíbar, aguijones, alvéolos, polen.

El poeta evocaba y con ello, de algún modo, manifestaba su gusto por autores como Quevedo, Valle Inclan, Machado, Camoens, Poe, Neruda. José era de poco decir, tal vez por eso de ” Las palabras, oh las palabras, son de mucho admirar cuando andan o poco dicen… mejorarían si algo pretendieran decir y callaran”. El silencio que en él era ubicuidad, moderación, respeto y modestia se  convierte en rumor, bullicio, protesta, clamor en la medida en que volcaba sobre el papel la palabra y nos la cedía para que corroboráramos que supo conjugar acertadamente el Pluscuam-perfecto de Indicativo de AMAR, el más bello y generoso de  todos los  verbos.

Amigo, partiste en otoño tardío, La Luna se escondió y no tiene muchas fuerzas para seguir en lo alto. Tu silla vacía es una objetivización de nuestro hueco en el alma. Faltan tu presencia distinguida y serena; tu poesía hermosa y abundante; tu presencia templada y generosa. Y cuando estamos en el Café Montserrat, se hace difícil no verte, no contemplar la galanura de tu saludo a todo el mundo, no escuchar tu preocupación por avisarle a Pilar, que estabas bien y que no se preocupara.

Yo sé, José, que desde el espacio para los elegidos que ocupás, estás escribiendo para mí, un poema sobre las campanas…

Susana Lamaison

21 marzo 2018 Posted by | GRACIELA MATURO, JOSÉ MARTÍNEZ-BARGIELA, MIGUEL BRASCO, RICARDO RUBIO, SUSANA LAMAISON | , , , , | Deja un comentario

Nuevo poemario de Ricardo Rubio: HERO CARMINA, un círculo vital completo, por Marian Raméntol

HERO CARMINA, un círculo vital completo.

 

Tal y como indica el propio autor en el preliminar de Hero Carmina, nuestra andadura a través de las 67 páginas que lo componen es un viaje “heroico” a través de la existencia.

Como siempre que se afronta una buena lectura, las “maletas a llenar” son varias y con distintos equipajes. En mi caso, las he preparado para realizar un viaje heroico, sí, pero a través del consciente y del propio subconsciente del protagonista. Un viaje que no por enmarcarse en la heroicidad (ya el simple hecho de vivir lo es) está exento de dudas, miedos y cotidianidades.

El poemario está dividido en tres bloques o apartados, y mediante esta estructura el lector conocerá los diferentes estadios del “Héroe” y su desarrollo, desde la niñez hasta el ocaso, por lo que se cumple un ciclo vital completo.

 

PARTIDA

Bajo este apropiado título da comienzo la aventura, en la que nos remontamos a la niñez, al descubrimiento de todo cuanto acontece, sin reparos ni cortapisas. Es por tanto el ámbito del “Ello” freudiano, donde las primeras pulsaciones abarcan la creatividad sin condiciones (Un periplo sin fechas heroicas, pag. 13), los sueños que se han de forjar, y las primeras preguntas ante la propia vida:

frag.

“Los primeros intentos despuntan las pasiones,
la necesidad del aire, la lujuria;
solo son señuelos, metáforas de salva.
¿Por qué cargo entonces una lanza
   y un escudo sobre estos pies?
¿Un lápiz de sueño en cada mano?
¿Qué busco en el calor de un astro en guerra
   si lo correcto importa a nadie? …”

 

Los lugares son aun indefinidos, todo sucede como entre bruma, todo está a medio construir, hasta que aparece la razón, el pensamiento abstracto, y la posibilidad de nombrar y nombrarse (La posibilidad de un héroe como proyecto, pag 14):

frag.

“El tiempo traza sueños,
blande armas, ideales, corrige,
y retazos de leyenda buscan
   un después que la nombre.
Así llega al destrozo
   entre noches y pensamientos de amor,
desde una tiniebla sin horario,
desde un sitio indefinido…”

 

Aquí aparece ya la auto-consciencia y por lo tanto empieza a formarse, poco a poco, un nuevo escenario. El niño ha avanzado en su aprendizaje, éste pesa y se entreabre a la vergüenza, a la carga y a las aflicciones. Nuestro “Héroe” empieza a constatar que la vida no es tal como la “inventamos” y eso conlleva contradicciones, dudas y oscuridad (La lucha interior del adalid, pag. 17):

frag.

“Veo la oscuridad
   y no sé si la noche es la de afuera.
Todo se va cuando la mano injusta
   desborda la tarde,
se ahoga el sentido y se opaca el derredor. 

La mentira es insolencia,
albur en vísperas de un abismo,
anticipo de una idea hecha pesadilla.
Estoy habituado a ese murmullo
   y el caos parece sensato,
necesario, jubiloso…”,

por lo que el proceso de “formación” del héroe se convierte en menos ideal y más carnal dando paso a la realidad del ser humano, con sus miedos y frustraciones (Cavilaciones de peso frente a la naturaleza de las cosas, pag. 22):

frag.

“…Quizá los deseos se cifren en presente
   y adjetiven un futuro con lealtades
o con un abrazo redentor,
pero llegan los vacíos y el lamento,
el sonido de los pasos que no di,
los corredores insospechados,
la infamia de la ceniza.
Los gritos son parte de ese azar,
de ese temblor indetenible…”

Nace también la necesidad de auto-afirmación, la búsqueda de certezas, ya sin bruma, con paisajes internos cada vez más concretos (Alrededor, la oscuridad de la materia, pag. 30):

frag.

“…No comprendo la razón del ser
ni el ser de la razón;
sólo siento la inquietud,
el altercado entre lo desparejo
   y la vacilación del orbe, fingiendo ingenuidad…”,

y afirmaciones que nos abren la puerta de otra habitación muy distinta, la puerta de la madurez (Temblores entre la sombra y la luz, pag. 32):

frag.

“…El sol insiste en conocerme,
en sembrar sentido
ante el umbral de un estrago.
¿Cuál es la llave de este abecedario
fundado en el cansancio
donde la reflexión se deshace
y el corazón late a ciegas?…”

 

Ricardo Rubio

GESTA

 

Llegamos así al segundo bloque de Hero Carmina, donde el protagonista se ha hecho ya a sí mismo, abandonamos por tanto el ámbito más pasional  y nos adentramos en la madurez del individuo, en la búsqueda del equilibrio entre la pulsación inconsciente del “Ello” y la aceptación de la realidad con sus limitaciones, normativa, ética y moral. Entramos de lleno en el ámbito del “Yo”. Aparecen, por tanto, distintas cadenas de mando, conceptos como la soberbia o la vanidad (El puro imposible del honor, pag 36) y el “cansancio” del protagonista ante los avatares de esa gesta que es la vida.

frag.

“…El tumulto no es música del viento,
es sangre rota, espuma de triza, desánimo.
No quisiera estar aquí
sino regando el verde de la tierra…”

El héroe (que aquí empieza ya a perder su inicial en mayúsculas) comienza a ser consciente de su debilidad, de sus tropiezos (Balbuceos de la razón, pag. 38) por otra parte necesarios para su avance-:

frag.

 “…Sólo intento superar la asfixia,
la opresión, el tedio, la acidez,
la desolada esperanza de equidad.
¿Dónde, la lógica, el juicio, la razón?…”
;

y toma conciencia de su ser y de sus orígenes (Unguis et rostro supra eorum, pag. 40):

frag.

“Soy Narmer,
soy Sargón el tirano,
el escudero huérfano de Aníbal Barca,
el primer ballestero de la Torre del Este,
un escritor manco o el guardián pontonero
de la última fortaleza de Atenas;
soy el timonel
de Pedro Sarmiento de Gamboa,
un segador gallego de Forcas, desocupado
y sometido a la injusticia.
 

Soy todos en esta cadena seminal,
un retal de polen,
una progenie de grises
   destinada a cuidar el mundo
   y mantener las fechas…”

Nuestro héroe no solo vive, inventa, camina y crece como lo hacía en “Partida”, en “Gesta” empieza ya a “recordar”. Las experiencias vividas le permiten pues la valoración, la confrontación y la toma de conciencia “del mundo” (Los tiempos de remanso dilatan las horas, pag.42):

frag.

“…Lo cierto es que el tiempo afloja los postigos,
las cenefas, los ideales;
sacude los relojes,
los cansa, los consume,
luego cruza los cuartos y desaparece
para consentir el sueño…”

 (Cicatrices de la ficción, pag. 43):

frag.

“…El estrépito de la calle impide oír la soledad,
sólo caminar parece cierto
a pesar de la ceguera.”

A estas alturas de la evolución del personaje, éste empieza a doblegarse ante ese mundo que digiere y que, en mayor o menor medida, comprende, y por ello, se somete ante él (Parpadeos de un derrotero heroico, pag. 44):

frag.

“Los caminos se obstinan en contar mis pasos,
devotos de este acero, lo buscan con avidez,
lo alientan al ensueño,
lo llevan a crear una utopía,
a traducir la risa al idioma que convenga…”

No se trata solamente de la asunción del mundo si no que asume plenamente, y a su vez, la relatividad de su “heroicidad”, otorgándole realismo y contundencia. Ahora ya no se trata del adalid que se lanza a la batalla para buscar gloria o riqueza, si no de un asalariado ante la sociedad que lo gobierna (Friegas de escombro en el abertal de la noche, pag. 46):

frag.

“…Una paga miserable
me obliga a repetir la bravura.
Me atrevo a respirar todo el tiempo
y dejo el aliento en lo inútil,
sirvo a otro, me derrocho.
Es de cemento la comedia.

Reverberan las sombras de la ciudad
a lo largo de calles tácitas
por donde vago sin son y sin remedio.
Hay condenas, iniquidad, desahucios,
y tanto espacio en las praderas…”

 

Y aparece, inevitablemente, el desconsuelo:Ciego, sordo, simiesco/ agitado por la carga,/ busco coartadas para respirar/ en un abismo de carbón”.

Y con el desconsuelo abandonamos este periplo para adentrarnos en el último apartado del poemario.

 

RETORNO

La comprensión del pasado lleva a nuestro héroe (aquí, definitivamente, lo escribimos con minúscula) a la búsqueda de la serenidad. Hemos llegado al “campamento” del “Superyó” donde las valoraciones punitivas y las reflexiones incriminatorias no son tratadas simplemente como aceptaciones de las normas sociales y la entonación de un “mea culpa” al uso, si no más bien,  como la asunción del propio ser (Ahora soy de nadie/ de todos desaparezco”). Nuestro protagonista regresa a los lugares apacibles en busca de algo de amabilidad, abandonando contiendas y refriegas (Redención por el solaz, pag. 54) consciente del desaliento y de la soledad, aspecto éste último que cobra, aquí, una dimensión casi emancipadora.

frag.

“…Dejo la armadura en la calle
   y a dos pasos la alabarda.
Vuelvo por el fuego sencillo,
por el calor de la cena.
No tardaré en retomar el trabajo,
el cometido de viento,
la voluntad de ser al filo de un barranco…”

 

El regreso, el recuerdo, el desamparo, el remedio o el cansancio se convierten en este último capítulo en compañeros de viaje de nuestro héroe, tan protagonistas como él mismo, con tanto peso, tanta carga, tantas verdades y tantas otras mentiras en su haber. Y entre todos ellos, nos llevan de la mano hasta al último de todos los pasajes, de todos los andenes, de todas las estaciones, nos llevan directos al olvido.

Así acaba el círculo, el héroe que poco a poco va abandonando la “Idea” en favor de su propia  “Existencia” fundido en los poemas que lo dibujan y definen a lo largo del ciclo vital, el suyo, el nuestro, el de la humanidad.

 

Marian Raméntol, Barcelona, Febrero 2018.


Marian Raméntol (Barcelona, 1966). Miembro del grupo poético LAIE (2004-2009). Directora de la revista La Nausea desde el año 2006. Miembro del grupo musical O.D.I. desde el 2006. Miembro del colectivo artístico Grup Tremó (2010).
Miembro del grupo poético-pictórico-musical Oxímoron (Piropoesía y música cuántica) (2008-2010).  Su obra ha sido traducida a: Estonio, Armenio,Búlgaro, Alemán, Italiano, Portugués, Inglés y Rumano. 
Ha participado en el VIII Festival Internacional de poesía Moncayo (Zaragoza), I Festival Internacional de Poesía y Microrrelatos de Viladecans 2011, 18ª Festival internacional de poesía de Curtea de Arges (Rumanía), V y VI Encuentro Internacional ELILUC (Miami-Florida) y ha sido invitada al Festival internacional de poesía de Cluj (Rumanía) y al Festival Internacional de Pereira (Colombia).
Actualmente, en el ámbito literario, combina su actividad de dirección de la revista cultural La Náusea con la traducción de poetas contemporáneos italianos, la corrección y maquetación de poemarios, la impartición de clases de poesía en verso libre; y en el ámbito musical elabora con el proyecto O.D.I. la banda sonora y la producción de audio tanto para cortos como para largometrajes.
Obra publicada:
El insomnio de los verbos cansados
. Edita: LN ediciones (E-Book). Junio 2017.
  • Primaria, decisiva e inaprensible. Edita: Alkaid Ediciones. Abril 2015.
  • Avui fosquejo morta & El silenci plou sobre les pedres. Edita: Ediciones Alvaeno. Agosto 2013. Edición en catalán que incluye dos poemarios, Avui fosquejo morta, de Marian Raméntol y El silenci plou sobre les pedres de Francesc Fortuny i Fabré.
  • Mu mürgine arm, mina ei ole loogika. Edita: Tartu Ülikooli Kirjastus. Marzo 2012. Edición bilingüe estonio-castellano. Selección de poemas de las obras “Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre”, “Duología poética”, “No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos”, “Los muñecos diabólicos de mi caja de pájaros” que comprende el período 2006-2010. Selección y traducción a cargo de Jüri Talvet.
  • Con mi nombre doblado sobre la cama. XVIII Premio Nacional de poesía Acordes. Edita Ayuntamiento de Espiel. Córdoba.2011.
  • Poemas 2011. XXVII Concurso de poesía Ciudad de Zaragoza. Accésit Pancartas incendiarias en mi pecho. Edita Ayuntamiento de Zaragoza.
  • Maldiciones del lado de la sombra. En coautoría con Cesc Fortuny i Fabré. Audiolibro-objeto. La Náusea Audiolibros (2011).
  • Los muñecos diabólicos de mi caja de pájaros. IX Premio Vicente Núñez de Poesía. Edita Diputación de Córdoba. (2010)
  • No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos. VIII premio de poesía Leonor de Córdoba. Colección Daniel Leví. Asociación Cultural Andrónina. (2009).
  • Duología Poética, Un blues no es suficiente razón para morir y Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de dios. (Ediciones Atenas, 2008)
  • Comiendo Pelos Como Herejía Poética. (Ediciones Atenas, 2008)
  • Hay un área de descanso un poco más abajo de mi vientre. (Ediciones Atenas, 2006)
  • La Noria del Festejo. (Ediciones Atenas, 2005)
Obra publicada como traductora:
  • El murmullo de las cosas de Francesco Politano (Italia). Traducción al castellano. Editado por Asociación poética Caudal, serie Itálica, nº 2. 2014.
  • Monstruos Gentiles de Anna Ventura (Italia). Traducción al castellano. Editado por Editorial Emboscall. Colección Peccata Minuta. 2012.
  • Canciones Itálicas de Mircea Opriță. Tinta China, revista de literatura. Abril 2011. Ágora, papeles de arte gramático nº 20-23. Abril 2011.  Revista Poe+, nº 7, noviembre 2010, y nº 8, diciembre 2010. Revista El Alambique, nº 2. Fundación Alambique para la poesía. Noviembre 2010. Revista literaria El Coloquio de los Perros, nº 27.Octubre 2010. Revista Ágora, Papeles de arte gramático, nº 21. Noviembre 2010. Revista de poesía Piedra del Molino, nº 13. Otoño 2010.
  • La pequeña golondrina/la petita oreneta. Traducción al castellano y catalán de la obra original en italiano de Liberato Quaglieri, La Piccola Rondine. Revista cultural La Nausea. 2010.
  • Giorgio Barberi Squarotti. Traducciones publicadas en Porta d’Italia, biblioteca Eldigoras EOM. Espacio dirigido por Carlos Vitale.
Obra premiada:
  •  Accésit en la vigésimo séptima edición del Concurso de Poesía Ciudad de Zaragoza con el poemario “Pancartas incendiarias en mi pecho”. 2011.
  • XVIII Premio Nacional de Poesía ACORDES2010, convocado por la Casa de Cultura de Espiel (Córdoba), con el poemario “Mi nombre doblado sobre la cama”.
  • Primer Premio en el Certamen de poesía Vicente Nuñez , convocado por la Diputación de Córdoba, con el poemario “Los muñecos diabólicos de mi caja de pájaros”. 2009.
  • Premio del Público en el IV certamen de Poesía del Miedo convocado por Olifante, Ediciones de poesía, con el poema “Ellos ven la pupila desangrarse donde acaba la voz”. 2009.
  • Primer Premio del VIII certamen de poesía Internacional “LEONOR DE CÓRDOBA” de la ASOCIACIÓN CULTURAL ANDRÓMINA, con el poemario “No hubo apenas mar en el desnudo abierto de tus ojos”. 2009.
  • Primer Premio del III certamen de poesía Villa Ingenio 2008. Las Palmas, con la obra “Pretendo que una guerrilla de poemas ataque de improviso el ático de Dios”
  • Premio nacional de poesía Antero Jiménez 2006, Torredelcampo, Jaén, con la obra “Un blues no es suficiente razón para morir”
  • Accésit al premio de “poemes Curts” de Callosa d’en Sarrià 2005
  • Primer premio de los Juegos Florales “Sant Jordi” de Monistrol de Montserrat 2005
Instalaciones poéticas en exposiciones: (clica Aquí para más información)
  • Embudo entre dos mundos. Instalación compuesta por dos obras complementarias. Obra cedida para su exposición permanente en Konventpuntzero, Colónia Rosal. Berga. 2011.
  • Dona. Instalación móvil. Exposición “Día internacional de la mujer”. Sala Can Gibert. Monistrol de Montserrat. 2010.
  • Digestió de dones al Capvespre. Exposición “Día internacional de la mujer”. Sala Can Gibert. Monistrol de Montserrat. 2010.
  • Organipoema. Obra realizada conjuntamente con el escultor Josep Lluís Casaseca i Leal. Festival Tremó 2009. Monistrol de Montserrat.
  • Lluvia de poemas. Instalación móvil. Exposición intinerante “Artistes dels Portals”. Collbató, Bruc, Marganell y Monistrol de Montserrat. 2008.
  • Poemàtics. Exposición Monistrol Niu d’Art. Muestra de artistas monistrolenses. Sala Can Gibert, Monistrol de Montserrat. Mayo 2008.
  • “Ya no se centrifugan las Mañanas”, poema. Exposición homenaje “Dibuixos de’n Jordi”. Sala Can Gibert. Monistrol de Montserrat. Actualmente la obra está cedida para su exposición permanente en en centro de arte Can Serrat (El Bruc).2008.
Desde el año 2006 ha colaborado en diversas publicaciones y portales en la red, en su mayor parte con obra poética aunque también ha publicado ensayo y artículos de opinión. Ha sido entrevistada en múltiples revistas, y su obra ha sido ampliamente difundida en red, radio y televisión.
Publicado en Hero Carmina, Marian Ramentol, Ricardo Rubio. Etiquetas: , , . Leave a Comment »

19 febrero 2018 Posted by | HERO-CARMINA, MARIAN RAMENTOL, MARIAN RAMENTOL SERRATOSA, RICARDO RUBIO | , , | 3 comentarios

OPUS TESTIMONII – Selección de poetas de este mundo en español

Opus Testimonii – 132 pag. 15×23 cm.

 

En la tercera aparición de la colección KULTRUM, se presentará en septiembre “OPUS TESTIMONII” – Selección de treinta y dos poetas de este mundo, precedida por un ensayo preliminar de Oscar de Gyldenfeldt (Arg): “Meditación sobre la relación entre poema y lenguaje”. El volumen tiene la intención de entregar una panorámica de la poesía actual, tomada de autores que desarrollan una vasta actividad cultural en distintos puntos del planeta, compartiendo la palabra poética. La Luna Que anuncia la aparición de un segundo tomo para el 2018.

“OPUS TESTIMONII” will be presented in September on the third appearance of KULTRUM collection- A selection of thirty-two world poets, preceded with a preliminary essay by Oscar de Gyldenfeldt (Argentina): “Meditation on the relationship between poem and language “.

This anthology intends to give an overview of the current poetry, taken from authors who develop a vast cultural activity in different parts of the planet, sharing the poetic word.
La Luna Que, publishing house announcing a second volume for 2018.

OPUS TESTIMONII incluye poesías de:

MIFRANI ABDELHAQ (Marruecos)
ISAAC ALONSO ARAQUE (España)
MUHSIN AL-RAMLI (Iraq)
ATEF ABDEL-AZIZ (Egipto)
JORGE OSCAR BACH (Argentina)
NICOLE BARRIÈRE (Francia)
JOHANNES BEILHARZ (Alemania)
BENGT O BJÖRKLUND (Suecia)
MARLENE DENIS VALLE (Cuba)
YOLANDA DUQUE VIDAL (Chile)
SHAIP EMERLLAHU (Macedonia)
GÁBOR GYUKICS (Hungría)
HASAN ERKEK (Turquía)
CESC FORTUNY I FABRÉ (España)
CHEN HSIU-CHEN (Taiwan)
HUSSEIN HABASCH (Kurdistán)
ALICIA ES MARTÍNEZ JUAN (España)
JETON KELMENDI (Kosovo)
ALICJA KUBERSKA (Polonia)
LEE KUEI-SHIEN (Taiwan)
KAMRAN MIR HAZAR (Hazaristán)
ALICIA MINJÁREZ RAMÍREZ (México)
JESÚS MORENO SANZ (España)
GIUSEPPE NAPOLITANO (Italia)
MAHMOUD SHARAF (Egipto)
MARY-JANE NEWTON (India)
VÍCTOR PAZ IRUSTA (Bolivia)
MARIAN RAMÉNTOL (España)
RICARDO RUBIO (Argentina)
SASHO SERAFIMOV (Bulgaria)
ANDRÉS UTELLO (Argentina)
CARLOS VITALE (Argentina)

AZ (DBA)

15 agosto 2017 Posted by | ALICIA ES MARTÍNEZ JUAN, ALICIA FERNANDEZ RAMIREZ, ALICJA KUBERSKA, ANDRÉS UTELLO, ATEF ABDEL-AZIZ, BENGT O BJÖRKLUND, CARLOS VITALE, CESC FORTUNY I FABRE, CHEN HSIU-CHEN, GÁBOR GIUKICS, GIUSEPPE NAPOLITANO, HASAN ERKEK, HUSSEIN HABASCH, ISAAC ALONSO ARAQUE, JESUS MORENO SANZ, JETON KELMENDI, JOHANNES BEILHARZ, JORGE BACH, KAMRAN MIR HAZAR, LEE KUEI-SHIEN, MAHMOUD SHARAF, MARIAN RAMENTOL, MARLENE DENIS VALLE, MARY-JANE NEWTON, MIFRANI ABDELHAQ, MUSHIN AL-RAMLI, NICOLE BARRIÈRE, OSCAR DE GYLDENFELDT, RICARDO RUBIO, SASCHO SERAFIMOV, SASHO SERAFIMOV, SHAIP EMERLLAHU, YOLANDA DUQUE VIDAL | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

SIMPLE COMO UN JUEGO de Oscar de Gyldenfeldt

Simple como un juego - Oscar de Gyldenfeldt

Simple como un juego – Oscar de Gyldenfeldt

 

OSCAR DE GYLDENFELD Y EL PESO DE LA CRUZ, por Ricardo Rubio

.
El empleo de la estrategia poética puede (o debe) atisbar el estadio más hondo del juicio. Va a la caza del ser en sí, hacia aquello que podría acercarse —aunque inductiva de las puras sensaciones— a las razones más espectrales de la reflexión. En mayor o menor grado, cada poeta cuenta con las armas sensitivas para reflejar un espacio que nos resulta perplejo. La duda fogonea la búsqueda y la palabra intenta dar un sentido transferible a la emoción, abstracción y naturaleza se enfrentan con la intención de abrazarse, así, tan simple como un juego.

Oscar de Gyldenfeldt, desde su primer libro de poemas, “Habitar el mundo”, consiente que la observación precede a la acción, pues no es quien cierra los ojos y acepta lo dado, razón que me ha llevado a decir que es el ojo atento que vitaliza todo lo que suma, lo que merece la pena, lo que cuenta, en “Cielo y tierra”, su segundo libro.

Aquí, en “Simple como un juego”, ironía que minimiza el maremagno social en el que solemos estar inmersos, se introduce en aguas vislumbradas en su libro anterior y evoluciona hacia un área sublime de difíciles respuestas, negadas al yo-razón, pero unidas desde el campo metafísico a monumentos materiales, como el templo de San Petri, y desde el arquetípico a la ilusoria Torre de Babel. De modo que el lector habrá de poner mayor atención a lo observado por el poeta si aspira acceder a esa entrelínea que nos habla del escozor interior que provoca la imagen, o bien quedarse con las significaciones externas.

Oscar de Gyldenfeldt

Oscar de Gyldenfeldt

El amplio decir de este compendio de poemas, que conforman una obra singular y coherente en lo conceptual, donde la síntesis es un perfil de su belleza, se enriquece con la semántica contextual que se genera en la intuición del lector atento y dispuesto a compartir —o no— la duda, la pasión y la aceptación —o no— de la insubstancialidad de lo espectral. Una cuna crística, las parábolas bíblicas, las evangélicas narraciones, prestan sus pinturas a la palabra poética de una pluma que otea hasta el horizonte y todo lo que ve es fermento material metamórfico, siempre inteligible o mensurable, tales como las actividades en los templos, de sencilla descripción en lo epitelial y de dificultosa comprensión en cuanto a la voluntad que anima las acciones del rito. Para nuestro poeta La senda solo/ traza rodeos./ El dios calla.

Las leyes físicas que nos rodean y determinan, y para las que no se necesita especial conocimiento científico, están a simple alcance de los sentidos: El agua sigue el declive que la lleve al lugar de equilibro; así el poeta sigue el impulso que le dé paz o que simplemente lo contenga un poco más antes de iniciar un nuevo recorrido, quizás estimulado por el resquicio de alguna razón hasta entonces enhiesta, ahora agrietada, que instiga al esbozo de una nueva confesión, de una nueva pregunta o de un nuevo lamento: ”La voluntad de dar una forma para expresar un sentido espiritual”, citando a Heidegger (“Arte y Poesía”), quien también afirmó que ”en este forcejeo algo se desgarra en lo más duro”; y nada más certero cuando Oscar de Gyldenfeldt confronta el universo grosero, de leyes más o menos claras, con el divino, de cánones figurados por la perplejidad, diciendo: En lo siniestro/ y numinoso/ domina el dios.

Asimismo, el poeta ve que el dolor del mundo/ estalla por doquier; él es el orbe, es quien también estalla, no permanece ajeno a lo que ve, siente la relación, busca la concomitancia, la vibración que alcance un punto de unión, la cristalización que aluden algunas místicas orientales, no de un modo egoísta, la busca para sí y la desea para el Otro, asimismo involucrado. No hay engaños, no hay apariencias, no hay aquí forcejeo con la decoración del poema sino el tránsito por las aceras de la humanidad, con la mirada de quien mucho ha visto y, sobre todo, de quien mucho ha sentido y, por ende, sufrido. Y en este aspecto, la suave composición de los versos de Oscar de Gyldenfeldt aporta cierta bonhomía a una temática que provoca complacencia ante la imagen visual emergente de la coyuntura lúdica, y que cubre con un manto de serenidad asuntos que desequilibran y conturban: la tragicidad de la finitud o su cercanía, la necia incomprensión ante esa brevedad y el sometimiento al inapelable determinismo biológico, asuntos tan simples como un juego.

El título de esta obra, Simple como un juego, anuncia reflexión, cualquiera sea el camino; y, por oposición, órdago de dificultad (siendo ‘órdago’ la apuesta máxima de cierto juego de barajas). La metafísica es un juego intelectual, pero no es simple, y acude aquí a preservar la presencia de las dudas y la continuación, por otros medios ya no jónicos, de las arcanas preguntas. Estas preguntas son tan simples como esenciales y las encontramos en un poema del libro: ¿En qué osadía del destino/ me ha sido dado ser esta alma/ y no aquella cosa?… ¿En qué magia/ ha sido conjurada la metamorfosis,/ ¡fuerza extraordinaria del ritual!/ para ser en este instante/ esto y/ no aquello? ¿Son, acaso, distintos modos de pronunciar la aseveración de la línea de Shakespeare, cuando Hamlet dice “To be, or not to be- that is the question”; pero he aquí una trampa sofística, existe una notable diferencia: En Hamlet es el ‘ser’ de la persona o la ‘nada’, en de Gyldenfeldt es ‘ser persona’ o ‘ser cosa’, esto establece una distancia de percepción ontológica: En nuestro poeta no se percibe la “nada”, pues tanto ‘cosa’ como ‘persona’ hablan de existencia, aunque, a la sazón, comprenda que el juego es simple, porque todos sabemos que termina. Inexorablemente.

Evité por expresa voluntad la cita de influencias, corrientes, relaciones, afluentes, cosa que hubiese resultado sencilla y que habla más de las lecturas del prologuista que del prologado. Reconozco que todos tenemos la inquietud de orientarnos en el pensamiento aferrándonos a modas y estilos, es un modo sencillo de sentirnos ubicados e inspirados para el trabajo. Cada poeta, cuando lo es, cuando no imita, cuando canta su emoción acuciado por la inquietud que lo incita (y ésta sí puede dar un panorama tópico de contención), traza un periplo verbal que le es propio, una identidad tan escasa en nuestro medio y tan necesaria para abrazar la poiésis. Nuestra inteligencia necesita muchas veces esas comparaciones, esas muletas, y está bien que las tome, pero no habría razón para hacerlo aquí cuando cada lector hará lo propio. Baste decir que Oscar del Gyldenfeldt, un poeta cuya vida transita el mismo camino de sus letras, presenta “Simple como un juego”, uno de los pocos libros que salvaguardan nuestra poesía, elevándola por sobre el desconcierto general, y que provoca el gusto por la lengua castellana y su potencialidad.

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

 

 

 

 

 

 

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26 diciembre 2016 Posted by | OSCAR DE GYLDENFELDT, RICARDO RUBIO | , , | Deja un comentario

JETON KELMENDI, carta de CARLOS ENRIQUE BERBEGLIA al traductor

Carta de Carlos Enrique Berbeglia a Ricardo Rubio, traductor de “Cómo llegar a ti mismo”, poemario de Jeton Kelmendi.

Jeton Kelmendi

Jeton Kelmendi

Como llegar ti mismo

Como llegar ti mismo, de Jeton Kelmendi

Ricardo:

Leí los poemas que vertieras desde el inglés de  Jeton Kelmendi. En primer lugar quiero felicitarte por la obra de difusión de una literatura tan extraña a nuestra lengua, trabajo que es algo muy digno de encomio.
Luego de una seria lectura, he notado que Jeton Kelmendi practica una poesía “directa”, que no redunda en metáforas u otros recursos similares para expresar lo que desea.
Tal vez por la experiencia de la guerra civil que sufriera hacia el final del siglo pasado, decanta un gran sentido de la humanidad y de dignidad, creo que esa experiencia motivó a Kelmendi para lograr los bellos poemas: “El vaso de la melancolía”, fechado en París en 2006, y el anterior: “Para el coraje”, fechado en Viena, el mismo año.
La bella sencillez no está exenta de profundidad.
Se trata del canto de un poeta patriota y comprometido por la libertad de su pueblo, el poema que da título al libro así lo demuestra, aunque recurra a una mítica princesa para llegar a sí mismo, lo logra luego de un largo viaje, el del destierro, tanto interior como geográfico, y que valora los pilares cristianos de Occidente, lo demuestra su devoción por la Madre Teresa, sentimientos que  une con sus ansias por la liberación de Kosovo.
En resumen, una poesía que no requiere una decodificación erudita o el recurso a las interpretaciones esotéricas, basta leerla y disfrutarla.

Un abrazo.

Carlos Enrique Berbeglia
Doctor en Letras – Lic. en Antropología

Carlos Enrique Berbeglia

Carlos Enrique Berbeglia

Con-jeton-kelmendi-in-tetova (2016)

Jeton Kelmendi con Ricardo Rubio en Tetova (Macedonia, 2016)

15 diciembre 2016 Posted by | CARLOS ENRIQUE BERBEGLIA, JETON KELMENDI, RICARDO RUBIO | , , , | 4 comentarios

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